Las víctimas de El Portal
La esclavitud en el mundo no es tema de los primeros tiempos de la historia; en pleno siglo XXI sigue siendo una realidad naturalizada. El matrimonio forzado, la esclavitud sexual, el trabajo infantil y la trata de personas son las principales prácticas delictivas que ...
La esclavitud en el mundo no es tema de los primeros tiempos de la historia; en pleno siglo XXI sigue siendo una realidad naturalizada.
El matrimonio forzado, la esclavitud sexual, el trabajo infantil y la trata de personas son las principales prácticas delictivas que atentan contra los derechos humanos de miles de personas.
En el informe sobre trata de personas de 2023 elaborado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, el gobierno de México identificó mil 857 víctimas que son explotadas y datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que, entre 2015 y 2023, se registró un total de 4 mil 633 mujeres víctimas de este ilícito.
Abordar el tema surgió a raíz de una charla que sostuve con tres mujeres que realizaron un importante trabajo periodístico en el que documentaron lo sucedido en un famoso sitio de internet que inició operaciones en 2001 ofreciendo servicios sexuales de casi 900 mujeres, en su mayoría sudamericanas.
Andreína, Génesis, Karen, Kenni y Wendy son cinco chicas registradas en la página web Zona Divas, quienes ofrecían servicios de escorts o acompañantes de lujo, pero fueron asesinadas en hoteles de la Ciudad de México entre 2017 y 2018, lo cual derivó en el cierre de la plataforma y la detención de personas, aunque el principal operador hoy se encuentra en libertad.
Ellas dejaron sus países de origen (Argentina y Venezuela) para viajar a México con el anhelo de obtener un empleo que les permitiera enviar recursos a sus familias. No todas vivieron la misma historia, pero la mayoría fueron captadas por el portal con promesas que se esfumaron al llegar aquí.
Ésta es una de las caras de la trata con fines de explotación sexual. Es una red que involucra muchos actores y numerosas células desde quienes enganchan a las mujeres, las trasladan, autoridades migratorias coludidas para facilitar el ingreso, quienes las explotan y se benefician, así como la red criminal que las extorsiona para permitirles seguir con sus actividades, además de las policías en todos los niveles que las amenazan con la deportación si no pagan “derecho de piso”.
Viven prácticamente secuestradas, explotadas, con deudas impagables y, en el peor de los casos, mueren si dejan ese círculo.
Esta realidad está plasmada en El Portal: La historia oculta de Zona Divas, una serie documental en Netflix. Es un extraordinario trabajo periodístico logrado por las directoras Fernanda Valadez y Astrid Rondero, así como por la productora Laura Woldenberg, que relata las historias de algunas mujeres que ofrecían sus servicios en ese sitio web, así como de las familias y amistades cercanas.
VÍCTIMAS COLATERALES
En una plática previa al lanzamiento de la docuserie, las tres mujeres me compartieron la experiencia de hacer un trabajo de investigación como éste, que requirió el despliegue del equipo en Argentina, Venezuela y México para tener las historias detrás de Zona Divas.
El proceso duró tres años. Se entablaron conversaciones para ganar la confianza de las víctimas colaterales de los feminicidios, escuchar testimonios y entender el contexto del que venían las mujeres, tanto de las sobrevivientes, como las que no lo lograron, para después filmar.
También se muestra la manera en la que las periodistas abordaron la información de los feminicidios y la necesidad de abordar con perspectiva de género esta problemática en coberturas informativas, además de la impartición de justicia.
La productora aclaró que no buscan culpables, sino evitar que se repitan los abusos y alertar que, aunque Zona Divas ya no existe, hay portales similares operando actualmente.
El Portal pretende generar una reflexión entre los usuarios de este tipo de servicios.
CORRESPONSABILIDAD
En el caso de Zona Divas, al día de hoy, a pesar de que varias personas implicadas fueron detenidas, algunas pudieron salir en libertad por falta de pruebas. La trata de personas en México es un delito a la vista de todos, pero que nadie atiende y culpamos a todos los actores participantes de estas redes sin cuestionarnos: ¿cuánta responsabilidad comparte el consumidor de este tipo de servicios?
Nos leemos pronto y los espero de lunes a viernes, en Imagen Noticias, a las 2 de la tarde por Imagen Televisión.
