Invisibilizadas

A estas alturas de 2025, la segunda convocatoria presupuestal para refugios de mujeres sigue sin publicarse.

En octubre de 2024, tras la toma de protesta de Claudia Sheinbaum como presidenta de México, surgió esperanza entre activistas y organizaciones de la sociedad civil. Entonces, Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios (RNR), me dijo: “Celebramos que esté una mujer, por supuesto; lo primordial es que haya un trabajo con las organizaciones, un presupuesto garante y progresivo para los refugios y para programas que eliminen desigualdades”. Un año después, esa esperanza aún respira, pero los hechos empiezan a sofocarla.

A estas alturas de 2025, la segunda convocatoria presupuestal para refugios de mujeres —dirigida a quienes quedaron fuera de la primera— sigue sin publicarse. El retraso los obliga a operar con capacidad reducida y deja en riesgo a mujeres, niñas y niños que buscan huir de la violencia.

La primera convocatoria se resolvió en marzo, pero los fondos llegaron hasta junio, con pagos incompletos y meses de atraso. Y aunque hubo una ampliación presupuestal, sólo se otorgaron cinco días hábiles para aplicar. ¿Dónde está la voluntad real de garantizar la operación plena de estos espacios?

Durante el primer semestre de 2025, la RNR brindó acompañamiento integral a más de 7 mil personas, en su mayoría mujeres víctimas de violencia familiar, agredidas por sus parejas o exparejas. Violencia sexual, intentos de feminicidio, uso de armas de fuego y antecedentes penales forman parte del perfil de los agresores. ¿Cómo enfrentar todo esto sin apoyo presupuestal?

Mientras tanto, el panorama nacional es alarmante. Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en lo que va del año se han registrado 394 feminicidios y 1,276 homicidios dolosos de mujeres. Las cifras oficiales presumen una reducción del 34% en feminicidios, pero esa baja podría deberse a la reclasificación de estos crímenes. Catalogar feminicidios como “homicidios dolosos” es invisibilizar la violencia de género..

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DESAPARECER LAS DESAPARICIONES

Otra crisis que preocupa es la ausencia de un grupo vulnerable en el discurso presidencial. Se ignoró uno de los temas más dolorosos y urgentes del país: la desaparición de personas. No hubo una sola mención ni a los más de 133 mil desaparecidos ni a sus familias, que han cargado con una lucha que debería asumir el Estado. Tampoco se habló de la crisis forense.

La renuncia de Teresa Guadalupe Reyes a la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) —funcionaria criticada por su falta de experiencia y empatía— abrió un proceso de selección que tampoco dio señales de transparencia para las familias buscadoras, que se sienten excluidas. Entre más de mil propuestas de perfiles, se nombró finalmente a Martha Lidia Pérez. Elegida por la Presidenta entre 25 candidaturas finales,

Pérez es abogada, con certificación en materia de desaparición forzada y del Sistema Nacional de Búsqueda. Ha sido titular de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de la FGR, y la Secretaría de Gobernación la reconoce como una profesional sensible y empática. ¿Le alcanzarán sus credenciales en un México que sigue sumando desapariciones y fosas clandestinas?

Amnistía Internacional ha sido clara: México necesita una CNB transparente y con presupuesto suficiente. Urge voluntad política para declarar esta crisis como prioritaria. Hasta ahora, el Estado ha administrado el desastre, pero no lo ha combatido.

Éste es el momento en que el gobierno de Claudia Sheinbaum debe decidir si será otro sexenio de promesas incumplidas o si se le recordará por su capacidad de rectificar.

Nos leemos pronto y les espero en Imagen Noticias, a las 2 de la tarde, por Imagen Televisión.

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