Segundo piso de la 4-Tech

Reformas como la de telecomunicaciones en 2025 buscan reforzar y garantizar el ejercicio pleno de estos derechos para toda la población.

Por Martín Yeshuá Barragán Cruz

En medio de un debate encendido entre sectores a favor y en contra, la reforma a la Ley de Telecomunicaciones —impulsada por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y liderada por José Antonio Peña Merino—, pero como mexicano, ¿para qué me sirve y qué contempla esa reforma? La eliminación de barreras legales que limitan el acceso a servicios de telecomunicaciones, garantiza un acceso más equitativo y eficiente a internet y servicios digitales en todo el país, fortalece la autonomía tecnológica del Estado mediante el desarrollo de soluciones propias, reduce la burocracia y contribuye al combate a la corrupción con la digitalización de trámites y servicios, resaltando que, con esta iniciativa, nuestro país avanza en el reconocimiento y además busca proteger los derechos digitales sin recurrir a la censura, promoviendo la transparencia y la libertad de expresión.

  •  

Sin duda, el concepto de derechos digitales representa la versión 2.0 corregida y aumentada de la transformación digital del país, amigo lector, ¿recuerda cuáles son sus derechos digitales? Acceso a internet: el artículo 6 constitucional reconoce el acceso a internet como un derecho. El Estado debe garantizar que todos los ciudadanos puedan conectarse de manera libre, inclusiva y asequible. Libertad de expresión en línea: las personas tienen derecho a expresarse libremente en internet sin censura previa, excepto: discurso de odio o apología del delito. Privacidad y protección de datos personales: todos tenemos derecho a que nuestros datos sean protegidos. Seguridad digital: implica la protección contra delitos como el robo de identidad, ciberacoso o espionaje digital. Educación digital: se promueve la inclusión digital y el acceso al conocimiento para que todos los alumnos puedan usar tecnologías de forma segura y productiva. Neutralidad de la red: los proveedores de internet no deben bloquear, ralentizar ni priorizar contenidos o servicios. Acceso a la información pública en línea: cualquier persona puede solicitar y recibir información pública a través de medios digitales.

Estos derechos son dinámicos y están íntimamente ligados al desarrollo e innovación de nuevas tecnologías, ya que con la evolución tecnológica también surgen nuevos retos. En ese contexto, reformas como la de telecomunicaciones en 2025 buscan reforzar y garantizar el ejercicio pleno de estos derechos para toda la población.

  •  

Con esta reforma se avanza, pero no se termina la carrera, aún hay mucho que recorrer, nos falta una Ley General de Ciberseguridad, Regulación de la Nube y concretar la democratización de las tecnologías al servicio y en bienestar de todos y cada uno de los habitantes de nuestro país.

Temas: