Movilidad y educación vs. corrupción inmobiliaria

Se prepara una agenda de fortalecimiento de los subsistemas y niveles educativos

Por Fadlala Akabani

Tradicionalmente, en el análisis de la realidad política nacional es una convención afirmar que en la Ciudad de México vemos las tendencias de lo que será el futuro del país, es decir, de las propuestas políticas que se encuentran a la vanguardia de la oferta programática que los partidos pueden ofrecer de acuerdo con la perspectiva ideológica de sus plataformas.

La izquierda, o el polo nacional/popular, ofrece en la persona de Clara Brugada y en la figura de la Jefatura de Gobierno una apuesta por la educación y la movilidad como sus cartas fuertes para levantar la autoestima de la Ciudad de México; trascender la campaña y avanzar en agendas clave para el bien colectivo de las y los habitantes de la capital del país.

La movilidad urbana al interior de las ciudades es una variable transversal para la calidad de vida de las personas, al permitir o restar el acceso a ocio, descanso y esparcimiento, pero también lo es en los ámbitos energético, medioambiental y social. Para una ciudad como la nuestra, la movilidad urbana es un tema crucial, al tratarse de una cuestión de mayorías sociales, pues de acuerdo con el Inegi (ENOE, 2017) más de 17 millones de personas se trasladan en la Zona Metropolitana del Valle de México a diario; por lo tanto, esto también impacta la competitividad y productividad económica de México.

Entonces, desde el Gobierno de la Ciudad de México se plantea la construcción de nuevas líneas del Cablebús. Se comenzará con la cuarta línea, el Cablebús de Tlalpan, cuyo proyecto inicial contempla como mínimo siete estaciones partiendo de los derroteros: Ciudad Universitaria, en la alcaldía Coyoacán, y el pueblo originario de Santo Tomás Ajusco, en la alcaldía Tlalpan. Actualmente, ese trayecto en autobús puede tomar hasta 1 hora y 25 minutos; el Cablebús reducirá el tiempo de este viaje por debajo de los 30 minutos, en promedio. Asimismo, la renovación del Metro de la Ciudad de México continuará en este sexenio: se concluirán las obras de mejoría de la línea 1 completamente y será reabierta desde Pantitlán hasta Observatorio para dar paso a la renovación de la Línea 3.

En cuanto a la educación, la jefa de Gobierno prepara una agenda de fortalecimiento de los subsistemas y niveles educativos en los que el GCDMX tiene competencias. Con la UACM y el sistema de educación media superior dependiente de la Secretaría de Educación de la Ciudad, el gobierno local tiene injerencia directa en todos los niveles de educación pública.

En el presente sexenio existirá una beca para transporte público enfocada a estudiantes de educación superior. El programa Beca Universitaria para Transporte y Más proyecta un impacto positivo en más de 25 mil estudiantes de la capital, que recibirán un apoyo de mil 500 pesos bimestrales antes del cierre de 2024. Cabe destacar que todos los programas anteriores del Gobierno de la Ciudad de México en materia educativa, se mantienen, la tarea de la nueva administración será ejecutarlos desde la Jefatura de Gobierno desde una visión integral de ciudad, visualizando la interacción metropolitana de la mancha urbana más grande de todo el país..

Dado que la infraestructura es un área con muchas oportunidades de mejora en todos los niveles se perfila una renovación total de las escuelas del nivel básico, a petición de padres de familia y alumnos, así como de autoridades escolares; dando paso a una estrategia que contempla la remodelación de al menos 500 y hasta 700 planteles por año.

Del otro lado del espectro político, se ofrece en la persona de Jorge Romero y en la figura de la presidencia nacional del PAN un retorno a lo peor del pasado neoliberal; funcionarios opacos que controlan territorios de manera caciquil, sirviéndose del poder público corrompiendo la estructura por debajo de su influencia, poniendo en peligro de muerte a ciudadanos que buscaban consolidar un patrimonio en Benito Juárez.

Anclados a la idea de que López Obrador, Claudia Sheinbaum, Clara Brugada et al, son agentes del “comunismo” con la misión de establecer una dictadura socialista en nuestro país; los opositores a la 4T, siguen ensimismados en la práctica de permitir que funcionarios mediocres en el ejercicio del poder y voraces en la corrupta ambición que los guía sean los que lleguen a las posiciones de poder al interior del PAN, y después, a los pocos espacios que aún detentan; Ricardo Anaya y Marko Cortés son los mejores ejemplos de ello y a eso aspira Jorge Romero, así como a la cuota de impunidad que pueda seguir manteniendo respecto a su papel preponderante en el Cártel Inmobiliario, del que habrá que entregar cuentas tarde o temprano.

*Analista

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