La paridad va

• El gabinete del gobierno federal está integrado de manera paritaria.• En el Poder Judicial hay nueve ministros y sólo dos ministras.

Por Catalina Monreal

El día de hoy quiero platicarles de la importancia de la paridad de género.

Por primera vez en México, el gabinete del gobierno federal está integrado de manera paritaria, esto es, el 50% hombres y el 50% mujeres.

Así pues, las secretarías de Gobernación, Trabajo y Previsión Social, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Función Pública, Economía, Energía, Cultura y Bienestar, son ocupadas por: Olga Sánchez Cordero, Luisa María Alcalde, Josefa González, Irma Eréndira Sandoval, Graciela Márquez, Rocío Nahle, Alejandra Frausto y María Luisa Albores.

Además, estas mujeres ocupan los más altos cargos de toma de decisión para el país. Por ejemplo, la secretaria Olga Sánchez Cordero es la encargada de conducir la política interna del país; la secretaria Luisa María Alcalde tiene bajo su responsabilidad poner en marcha con éxito el programa Jóvenes Construyendo el Futuro; por su parte, la secretaria Graciela Márquez tiene la obligación de dirigir las políticas generales de industrias y comercio exterior e interior, abastos y precios del país.

Asimismo, por primera vez, la titular del SAT, órgano encargado de aplicar la política fiscal y aduanera, es una mujer, la doctora Margarita Ríos-Farjat.

Sin embargo, y con excepción del Poder Legislativo, que por mandato constitucional determinó a los partidos políticos la nominación paritaria a cargo de elección popular; la paridad no se ha visto reflejada dentro de la administración pública.

Por ejemplo, en la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural hay seis hombres en cargos de alto mando y ninguna mujer, para el caso de los organismos autónomos, como lo es el Infonavit, la relación de subdirectores y subdirectoras es cinco hombres y dos mujeres; en tanto, en el INE la distribución de las y los consejeros es de ocho hombres y cuatro mujeres, y respecto a las presidencias nacionales de partidos la proporción es seis hombres y dos mujeres.

En el Poder Judicial, la situación no es muy diferente, hay nueve ministros y sólo dos ministras, en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hay 17 hombres y ocho mujeres.

Por lo tanto, es urgente que la paridad sea institucionalizada y no se deje al arbitrio de las y los tomadores de decisiones en turno.

Es cierto que tener a mujeres en puestos de toma de decisión no garantiza ni el logro de la igualdad ni la incorporación de la perspectiva de género en la administración y las políticas públicas, sin embargo, es una medida que ayuda a cerrar la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres.

En la Cámara de Senadores hay varias iniciativas que tienen como propósito proteger y garantizar el principio de igualdad sustantiva, que se traduce, entre otras cosas, en la participación paritaria en todos los ámbitos, como lo es el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial, el Consejo de la Judicatura Federal y los máximos órganos de dirección públicos y autónomos.

Por lo que, si el Congreso de la Unión aprueba estas modificaciones a la Carta Magna, y la paridad es elevada a rango constitucional, se podrá ver reflejada una victoria para el logro de la igualdad, pero no sólo eso, sino que este logro probablemente no hubiera sido posible si el Congreso no fuera paritario.

Vamos por la paridad constitucional.

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