El empresariado y la Cuarta Transformación

El aumento al salario fue acordado entre gobierno, empresas y sector obrero.

Por: Fadlala Akabani *

Los gobiernos de la Cuarta Transformación, como el del presidente Andrés Manuel López Obrador y el de la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, se caracterizan por tomar decisiones que inciden en las actividades de la iniciativa privada de forma consensuada. Es a través del diálogo con las mujeres y hombres de negocios de mayor peso en la economía mexicana como el gobierno establece acuerdos con el fin de implementar políticas que benefician tanto a empleadores como a trabajadores. Contrario a lo que predican medios conservadores y de oposición, estos gobiernos estiman el rol de la iniciativa privada en el desarrollo económico y social, en la medida en que se logra consolidar el desarrollo con bienestar.

Muestra de ello es que juntos, gobierno e iniciativa privada, derrumbaron el  mito de que aumentará la inflación si suben los salarios. El 1º de enero entró en vigor el aumento al salario mínimo de 20%, pasando de 260.34 a 312.4 pesos en la frontera norte y de 172.87 a 207.44 pesos en el resto del país. En México, entre 2018 y 2023, el salario se ha incrementado 90% en términos reales, o bien, mil 52 pesos adicionales al mes, sin que se le pueda imputar impacto directo en el proceso inflacionario mundial resultante de la pandemia y la guerra en Europa. El aumento al salario fue acordado por unanimidad entre gobierno, empresas y sector obrero, beneficiando a más de 6.4 millones de trabajadores, fortaleciendo el mercado interno y reduciendo la deserción laboral.

De hecho, para combatir la presión inflacionaria exógena trabajan conjuntamente gobierno y empresarios en el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic). Este es un acuerdo entre el gobierno de México y productores, distribuidores y comerciantes para garantizar precios justos en los productos de la canasta básica a través de la reducción de un 8% en costos con medidas de incremento en la producción, mejoras en la distribución y facilidades para el comercio exterior, siempre evitando el control de precios. Cabe destacar que no se presiona al empresariado para participar, por el contrario, se suman voluntariamente y se le apoya con bajos precios en fertilizantes, lo cual beneficia ya a dos millones de pequeños productores. Así, México destaca internacionalmente como un ejemplo a seguir de colaboración gobierno-iniciativa privada en el combate a la inflación. En cambio, Francia ya recurre a controles de precios y sanciones a las empresas que no los reduzcan.

Aún más, de manera conjunta se acabó con la subcontratación, se recuperaron derechos laborales y seguridad social, y aumentó el reparto de utilidades. La reforma laboral en materia de subcontratación (outsourcing), acordada con diferentes organismos empresariales, tiene como propósito evitar la evasión fiscal y el incumplimiento de obligaciones laborales. A la fecha, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social estima que tres millones de trabajadores han salido del esquema de subcontratación y han sido reconocidos por su patrón real, lo que ha significado un aumento en promedio de su salario de cotización al IMSS en 20 por ciento. Además, como consecuencia de la reforma, entre los ejercicios fiscales 2021 y 2022, se produjo un aumento cercano a los 100 mil millones de pesos en los montos que reciben las y los trabajadores en materia de reparto de utilidades.

También, uno de los temas en los que la iniciativa privada ha hecho más hincapié al gobierno ha sido la inserción de las pymes en la esfera formal. La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo ha señalado que México necesita un sistema tributario justo y esbelto, por lo que han colaborado con el gobierno en el diseño e implementación del nuevo Régimen Simplificado de Confianza (Resico). Éste entró en vigor el 1º de enero de 2022 y representa una simplificación administrativa para realizar de forma sencilla, rápida y eficaz el pago del impuesto sobre la renta (ISR) con reducciones fiscales, permitiendo que las personas con menores ingresos puedan pagar menos. Las mipymes ahora cuentan con beneficios como: cálculo automático de impuestos, facilidades administrativas, declaraciones programadas y bajas tasas del ISR, beneficiando así al 82% de personas físicas y a más de dos millones de personas morales.

Existen más ejemplos de la estrecha colaboración que existe entre gobierno y empresariado como son la elaboración de protocolos sanitarios para las diversas actividades económicas durante la emergencia sanitaria; el acuerdo alcanzado con Ferrosur sobre sus concesiones de vías férreas en el sureste mexicano, la exitosa reubicación de la cervecera Constellation Brands de Baja California a Veracruz y la llegada de Tesla a Nuevo León a cambio de un manejo eficiente del agua. Todos estos ejemplos tienen un común denominador: han sido consensuados con los empresarios, sin imposición. La relación entre la 4T y los empresarios es una de colaboración y coordinación. Esta fructífera relación ha permitido que México se encuentre en uno de sus momentos de mayor fortaleza macroeconómica de su historia reciente con un tipo de cambio, consumo interno y mercado laboral fuertes, así como remesas, comercio exterior e inversión extranjera en máximos históricos. Contrario a lo que declara la oposición, el empresariado y la 4T están llevando acciones para impulsar la economía mexicana, generando un entorno de desarrollo con bienestar en el país.

*Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México.

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