Reacomodos en la cúpula del poder en China

DESAFÍOS DEL ORDEN MUNDIAL 

columnista invitado global

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AMOS OLVERA PALOMINO 

Los acontecimientos de enero de 2026 marcaron un nuevo giro en la crisis interna del poder chino. El 24 de enero, el Ministerio de Defensa anunció que Zhang Youxia, miembro del Politburó y vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), y Liu Zhenli, jefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto de la CMC, estaban bajo investigación por “graves violaciones de la disciplina y la ley”.

En el lenguaje del Partido Comunista Chino (PCCh), esta fórmula no alude a un simple caso de corrupción administrativa: es la señal de una purga política de alto nivel. Que dos de las figuras más poderosas del alto mando militar caigan al mismo tiempo indica que la lucha de poder ha entrado en una fase abierta dentro del núcleo del régimen.

La dimensión del golpe es relevante no solo por los cargos de los implicados, sino por su peso en la arquitectura del mando. Zhang Youxia no era un general más: durante años fue considerado una pieza central en el equilibrio interno del Ejército Popular de Liberación y un actor clave en la relación entre la cúpula militar y el liderazgo político. Su caída, junto con la de Liu Zhenli, rompe la inercia de reacomodos graduales y apunta a una intervención directa sobre los nodos donde se concentra el control operativo de las fuerzas armadas. Este episodio no ocurre en el vacío.

Durante 2025 se acumularon señales de tensión en la estructura de mando del régimen. En junio, el Politburó introdujo límites formales al alcance de las comisiones centrales creadas por Xi Jinping desde 2018 para concentrar la toma de decisiones. En el lenguaje del PCCh, esta clase de “ajustes funcionales” suele ser el reflejo de fricciones internas: no cuestionan el sistema, pero sí los equilibrios dentro de él. Paralelamente, se produjeron ausencias prolongadas y destituciones de figuras relevantes del ámbito militar, algunas identificadas hasta entonces con el entorno de Xi.

El patrón era el de un desgaste interno que no se expresaba de forma abierta, pero que iba erosionando el entramado de lealtades construido en la última década. En ese contexto, el episodio de enero puede leerse como un punto de inflexión. Durante meses, la secuencia de movimientos había alimentado la percepción de que Xi enfrentaba resistencias dentro de su propio campo. Ahora, en cambio, el golpe simultáneo sobre Zhang Youxia y Liu Zhenli sugiere un contraataque que busca recomponer el control del centro político sobre el aparato militar.

No se trata necesariamente de una pugna entre facciones externas, sino de una fractura dentro de la misma constelación de poder que ha sostenido al liderazgo actual. La dinámica no es de ruptura del régimen, sino de reajuste interno: desplazamientos, neutralización de redes y reordenamiento de equilibrios.

Sin embargo, el hermetismo del sistema político chino impide establecer conclusiones definitivas. Desde fuera, solo se observan indicios: anuncios lacónicos, desapariciones temporales del espacio público y cambios en la visibilidad de ciertos dirigentes. La ausencia de información verificable obliga a trabajar con lecturas provisionales. Lo que sí es claro es que el episodio de enero no encaja en la lógica rutinaria de la disciplina interna: el rango de los implicados y la simultaneidad del movimiento lo convierten en un gesto de fuerza con efectos estructurales.

La singularidad del caso Zhang radica, además, en su peso político. Considerado durante años un aliado clave de Xi dentro del ejército, su caída sugiere que las tensiones ya no se limitan a adversarios periféricos, sino que alcanzan a figuras situadas en el centro mismo del poder. Esto refuerza la idea de que la correlación de fuerzas en la élite del PCCh atraviesa un periodo de reajuste aún no resuelto. En un sistema donde el control del aparato militar es un componente esencial de la autoridad política, cada movimiento en la cúpula castrense tiene implicaciones que van más allá de los nombres concretos.

El trasfondo de estos reacomodos es un escenario más amplio de presión política, económica y estratégica. Las dificultades de la economía, los límites de la política industrial, la fricción con Estados Unidos y el entorno regional han reducido los márgenes de maniobra del liderazgo. En este contexto, la centralización del mando —que durante años fue una fuente de fortaleza— también se convierte en un punto de vulnerabilidad: cualquier fisura en el núcleo del poder se amplifica en todo el sistema.

Lo observado en los últimos meses sugiere una secuencia de perturbación y recomposición en el núcleo del poder. Hubo señales de fricción interna, visibles en los reacomodos de la cúpula militar y en los ajustes de los mecanismos de decisión. Después, se produjo una intervención directa sobre los nodos críticos del aparato de poder del Estado, lo que proyecta una recuperación de iniciativa desde el centro. Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo: la existencia de tensiones reales y un movimiento de cierre para contenerlas.

El problema analítico es que el sistema político chino no permite observar con claridad el resultado de estos choques internos. Desde fuera, solo se perciben nombramientos, ausencias, destituciones y silencios cuidadosamente administrados. Esos indicios permiten afirmar que el equilibrio previo fue alterado, pero no permiten medir con precisión si el reacomodo actual consolida estabilidad, abre una fase de control más estrecho o simplemente compra tiempo frente a tensiones no resueltas.

Quizá este movimiento marque el inicio de una nueva fase de concentración del poder en manos de Xi Jinping. No es una conclusión cerrada, pero los acontecimientos de enero apuntan en esa dirección. En la política china, donde los reacomodos se revelan más por los silencios que por los anuncios, solo el desarrollo de los sucesos permitirá saber si este contraataque se traduce en una consolidación duradera o en una tregua inestable dentro del propio núcleo del poder.

Amos Olvera Palomino 

*Analista amosop@hotmail.com

 @PalominoAmos

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