Japón fortalecerá los vínculos con México
El gobierno japonés plantea cinco ejes para ampliar la cooperación bilateral y enfrentar juntos los retos globales.
Por MOTEGI Toshimitsu*
Japón y México, como vecinos que comparten el Océano Pacífico, han cultivado a lo largo de muchos años confianza y amistad inquebrantables. Esta historia se remonta al año 1609, cuando un galeón que se dirigía de Filipinas a México naufragó a causa de una tormenta, y los habitantes de la localidad de Onjuku, en la prefectura de Chiba, rescataron a decenas de tripulantes. Posteriormente, México fue el primer país, fuera de Asia, con el que Japón firmó un tratado igualitario en 1888; además, en 1897, se convirtió en el primer destino de la emigración organizada de japoneses a América Latina y el Caribe. Las relaciones entre ambos países se han basado, desde el inicio de los intercambios entre ambos pueblos, en el espíritu de respeto mutuo y de colaboración en pie de igualdad.
Hoy en día, la coyuntura internacional se encuentra en una situación aún más difícil y compleja, y el orden internacional basado en los valores y principios en los que nos hemos apoyado hasta ahora, como la “libertad” y el “Estado de derecho”, se ve sacudido. Precisamente en una época como esta, para Japón la colaboración con México, un viejo amigo con el que compartimos valores y principios, resulta fundamental e indispensable para garantizar la estabilidad y la prosperidad de la comunidad internacional.
En la actualidad, ambos países son socios estratégicos globales y, sobre la base de sus estrechas relaciones económicas, forman parte de la cadena de suministro de la cuenca del Pacífico. Además, desempeñan conjuntamente un papel constructivo en la resolución de los desafíos a los que se enfrenta la comunidad internacional. Sin embargo, aún existe margen para ampliar el alcance de esta cooperación entre ambos países.
En una coyuntura internacional difícil y compleja, mi mensaje más importante es que, defendiendo firmemente un “orden internacional libre y abierto basado en el Estado de derecho” y fortaleciendo nuestra cooperación, lograremos “ser aún más fuertes y prósperos juntos”. Para ello, me gustaría proponer lo siguiente.
FORTALECIMIENTO DE LA COLABORACIÓN ECONÓMICA MÁS ESTRATÉGICA
En primer lugar, reforzaremos de forma más estratégica la colaboración económica entre Japón y México. Las relaciones económicas constituyen un pilar fundamental de las relaciones bilaterales. Gracias al impulso del Acuerdo de Asociación Económica (EPA, por sus siglas en inglés) entre Japón y México, que entró en vigor en 2005, y del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) que entró en vigor en 2018, el volumen de comercio entre ambos países se ha triplicado en comparación con 2004, año anterior a la entrada en vigor del EPA entre Japón y México. Además, el número de sedes de empresas japonesas en México se ha multiplicado por más de cinco, hasta alcanzar más de 1.600 oficinas. Se trata del número más alto de toda América Latina. Estas empresas japonesas aportan en gran medida un mejoramiento de la competitividad de la industria mexicana y un desarrollo de la economía regional mediante la creación de empleo, la formación de personal y la transferencia de tecnología, entre otros beneficios, y también contribuyen a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mexicanos a través de su participación en proyectos relacionados con la energía y el tratamiento de agua.
En un contexto de creciente incertidumbre en la economía mundial, la importancia estratégica de México para Japón es cada vez mayor. Su sólida base industrial y su mano de obra joven y cualificada constituyen sus puntos más fuertes. Japón valora enormemente este potencial. Queremos construir una cadena de suministro más resistente, en la que ambos países aporten sus respectivas fortalezas y puedan contribuir a la economía mundial.
La prosperidad de ambas economías se basa en la existencia de un orden económico internacional libre y justo basado en normas. Sin embargo, en los últimos años, los productos fabricados en exceso debido a coacciones económicas tales como restricciones arbitrarias a la importación y la exportación, y otras políticas y prácticas ajenas al sistema de mercado, han inundado los mercados, lo que supone una amenaza para el orden económico internacional.
Japón reforzará la colaboración con México en foros como la OMC, la APEC y el G20, con el fin de respaldar conjuntamente un orden económico internacional libre y justo basado en normas. Asimismo, en el marco del CPTPP, seguirá colaborando con México y se esforzará por ampliar los estándares comunes de alto nivel, que abarcan una amplia gama de ámbitos.
FORTALECIMIENTO DE LA COOPERACIÓN EN EL ÁMBITO DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA PARA SER JUNTOS LA VANGUARDIA MUNDIAL
En segundo lugar, reforzaremos la cooperación en el ámbito de la ciencia y la tecnología y uniremos fuerzas para situarnos a la vanguardia mundial. Para ello, Japón y México ampliarán el alcance de su cooperación en sectores punteros como el digital, la ciberseguridad, la inteligencia artificial, el espacio y las energías limpias. Estos sectores no sólo son industrias en crecimiento, sino que constituyen la base que sustenta la resolución de los desafíos sociales, la modernización industrial y la competitividad futura. Al profundizar la colaboración en estos ámbitos, lograremos de manera conjunta el desarrollo de las próximas generaciones.
Gracias a iniciativas como la Conferencia de Alto Nivel del STS Forum-América Latina y el Caribe, así como la celebración de la Cumbre de Rectores Japón-México, ya se han sentado las bases para profundizar la cooperación en ciencia y tecnología entre ambos países.
La colaboración para la creación de un ecosistema de IA también resulta prometedora. Japón está trabajando en el desarrollo de una IA confiable que refleje la originalidad de los idiomas y las culturas de cada país. Queremos colaborar con México para implantar en la sociedad una “IA confiable” que contribuya a la resolución de los desafíos sociales y a la formación de personal, entre otros objetivos.
MEDIDAS PARA LIDIAR CON DESAFÍOS COMUNES CON UN ENFOQUE EN UNA SOCIEDAD SEGURA Y PACÍFICA
En tercer lugar, Japón contribuirá a la creación de una sociedad más segura y pacífica en América Latina y el Caribe, incluyendo México.
Hasta ahora, Japón y México han venido consolidando de forma constante su cooperación para construir una sociedad en la que las personas puedan vivir en paz.
El cambio climático está provocando que fenómenos meteorológicos extremos se intensifiquen y se produzcan con mayor frecuencia en todo el mundo, lo que supone una amenaza para la vida y el bienestar de las personas. Ambos países, que sufren desastres como terremotos, tifones y huracanes, llevan muchos años colaborando para construir sociedades resilientes ante los desastres. Japón, junto con México y otros países de América Latina y el Caribe, seguirá esforzándose por mejorar la resiliencia ante los desastres mediante el desarrollo de infraestructuras que aprovechen los conocimientos de las empresas japonesas, entre otras medidas.
Además, ambos países, por más de 20 años, han venido impulsando el Programa Conjunto México–Japón (JMPP, por sus siglas en inglés), con el que han contribuido a resolver los desafíos del desarrollo de toda la región de Centroamérica y el Caribe. Ambos países seguirán cooperando para abordar las tareas prioritarias para la región, como la inmigración, los refugiados y los asuntos de género.
Los problemas relacionados con la delincuencia organizada trasnacional y el tráfico de drogas, entre otros, a los que México y los países de América Latina y el Caribe llevan años haciendo frente, sólo pueden resolverse de forma definitiva mediante la colaboración entre la comunidad regional y la comunidad internacional. Japón apoyará firmemente los esfuerzos de México y de la comunidad internacional en este ámbito y contribuirá a la creación de una sociedad segura y pacífica.
FORTALECIMIENTO DEL INTERCAMBIO ENTRE PERSONAS EN LA NUEVA ERA
En cuarto lugar, reforzaremos aún más los lazos entre personas, que han sustentado las relaciones de amistad entre Japón y México. En particular, los Nikkeis, los descendientes japoneses, han contribuido al desarrollo de México como miembros de la sociedad local y han constituido un puente insustituible entre Japón y México. También prestamos especial atención a las generaciones jóvenes, que son el futuro de las relaciones entre ambos países. Nos esforzaremos para que se sientan orgullosos de su identidad como Nikkei, y para responder al interés que las nuevas generaciones muestran por Japón.
El Programa de Cooperación para la Formación de Recursos Humanos en la Asociación Estratégica Global México-Japón, en el que han participado jóvenes de ambos países, lleva medio siglo formando a personas de gran talento que contribuyen a las relaciones entre Japón y México. En el futuro, lo seguiremos actualizando para adaptarse a las necesidades de cada época y ofrecer un programa atractivo para las nuevas generaciones.
También quiero destacar la importancia del intercambio cultural en las relaciones entre Japón y México. Ambos países cuentan con culturas atractivas y muy diversas. Son muchos los japoneses que sienten admiración por la gastronomía, la música, el cine y el arte de México, tan rico en colores. Los contenidos procedentes de Japón, como el manga y el anime, también gozan de gran popularidad en México. Durante el pasado partido de fútbol de la Copa del Mundo entre Japón y Túnez, celebrado en Monterrey, muchos mexicanos animaron a la selección japonesa. El respeto mutuo por ambas culturas constituye la base de la amistad y la confianza entre ambos países. Partiendo de esta idea, queremos redoblar nuestros esfuerzos para promover el intercambio cultural mutuo.
FORTALECIMIENTO DE LA COLABORACIÓN COMO ACTORES RESPONSABLES EN LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
En quinto lugar, en el ámbito internacional, Japón y México trabajarán codo a codo para cumplir con sus responsabilidades. Ante la creciente incertidumbre en la comunidad internacional, Japón, junto con México, transmitirá mensajes constructivos basados en una visión equilibrada de la situación internacional y regional. Asimismo, deseamos profundizar nuestra colaboración como socios responsables y en pie de igualdad a la hora de abordar los desafíos de la comunidad internacional, como el cambio climático, los océanos, la prevención de desastres, el desarme y la no proliferación.
También es importante mantener y reforzar el multilateralismo, con las Naciones Unidas como eje central, y la gobernanza global. Ambos países coinciden en que la reforma de las Naciones Unidas, que incluye la reforma del Consejo de Seguridad para reforzar la autoridad y la eficacia de la organización, es una tarea urgente que ya no puede posponerse.
El año que viene se cumple el 130 aniversario de la emigración japonesa a México; el año siguiente, en 2028, el 140 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Japón y México; y, dentro de tres años, en 2029, el 420 aniversario de amistad entre ambos países. Con miras a estos importantes aniversarios, estamos decididos a poner en marcha de inmediato las cinco iniciativas mencionadas y, junto con todos los mexicanos, llevar las relaciones entre Japón y México a nuevas alturas.
*Ministro de Asuntos Exteriores de Japón
