El gasolinazo y el diesel, nocivo para el ambiente y salud

La OMS clasificó a los motores a diesel como carcinógenos, tras la evidencia científica de que la exposición a sus emisiones causa cáncer pulmonar. 

Aída Velasco*

Diversos artículos se han escrito sobre las causas económicas del aumento a la gasolina y el diesel, así como de su impacto en la sociedad. Sin embargo, se ha omitido un aspecto fundamental: su efecto nocivo en el ambiente y la salud pública.

Funcionarios y analistas han señalado que el incremento en los precios de los combustibles incluye un impuesto regulado por la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), dado que éstos son contaminantes. Pero no se ha considerado que, precisamente, esa regulación ocasionará daños a la población y medio ambiente, así como mayores costos a largo plazo, ya que se beneficia al diesel por encima de las gasolinas.

El IEPS establece un impuesto considerablemente menor al diesel que a las gasolinas (30.44 centavos por litro contra 44.75 a las gasolinas de mayor octanaje), a pesar de que es mucho más contaminante. 

En 2012, la OMS clasificó a los motores a diesel como carcinógenos, tras la evidencia científica de que la exposición a sus emisiones causa cáncer pulmonar y mayor riesgo a cáncer de vejiga. 

Un estudio reciente de la Universidad de Lancaster, Inglaterra, analizó muestras de 29 cerebros de personas fallecidas en la Ciudad de México, en las que se encontraron partículas de magnetita, éstas son emitidas durante la combustión de motores y al aplicar los frenos (BBC Mundo, 6 sept. 2016). Investigadores alemanes han determinado que los vehículos diesel emiten diez veces más contaminantes que los vehículos de gasolina, ya que emiten principalmente micro partículas, hollín y dióxido de nitrógeno (NO2).

Esos contaminantes se vinculan actualmente a enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, como el Alzheimer. Un estudio de la universidad de King’s College London (2015) estableció que en 2010 alrededor de cinco mil 879 personas murieron en Londres por exposición al NO2, debido a la contaminación ambiental.

En Europa, a partir de 1995, se dio un proceso de dieselización en la flota de vehículos para pasajeros, lo que se llamó el diesel boom. Conforme a la Agencia Europea de Medio Ambiente, entre 1995 y 2009 en algunos países europeos la flota de autos a diesel se cuatriplicó. Esto se explica porqué dichos autos son más eficientes en el consumo de combustible y se promovió su venta masiva, pero con el tiempo se ha comprobado que son más contaminantes. Asimismo, se vieron beneficiados por incentivos fiscales. Un reporte (Kalinowska, 2009) comparó los impuestos, costo de tenencia e IVA de los autos diesel en 27 países de la UE, y concluyó que éstos eran considerablemente menores a los autos de gasolina, lo que contribuyó al diesel boom. En ciudades como París y Londres la contaminación ha alcanzado niveles alarmantes, por lo que han empezado a revertir la proliferación de autos a diesel, sugiriendo hasta un mayor impuesto para éstos.

Tras el gasolinazo, la SHCP emitió un comunicado de prensa el pasado 1 de enero que señala que “el consumo de diesel es deducible por las empresas y que el IEPS de diesel es acreditable contra el pago del ISR”, lo que mitiga el impacto en los costos de los transportistas. Estos incentivos fiscales de beneficio al diesel conllevan a una mayor contaminación ambiental y, por consiguiente, a un deterioro importante en la salud pública. Al deducir este impuesto a los transportistas se busca quizá mitigar el impacto inflacionario y beneficiar políticamente a un sector.

Sin embargo, los costos para la salud pública serán multimillonarios al multiplicarse las enfermedades respiratorias, cardiovasculares y del sistema nervioso. Esto tendrá graves repercusiones en los sistemas públicos de salud, además del impacto en el incremento en los niveles de mortalidad dada la mala calidad del aire.

Las contingencias ambientales han tenido un repunte en la Ciudad de México en los últimos años. Debemos aprender de la lección europea para no cometer el mismo error de otorgar beneficios fiscales al diesel provocando graves riesgos. El gasolinazo también tiene un impacto negativo en el medio ambiente y la salud pública. Estos riesgos deberán ser ponderados debidamente por las autoridades.

*Maestra en Análisis de riesgo por King’s College London

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