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Por Luis de la Torre El pintor mexicano Arnaldo Coen se adentra en las profundidades de lo poético. El Museo de Arte Moderno, en Paseo de la Reforma, en Chapultepec, presenta en una de sus salas una sugerente retrospectiva del pintor mexicano Arnaldo Coen, un hombre vital ...
Por Luis de la Torre
El pintor mexicano Arnaldo Coen se adentra en las profundidades de lo poético.
El Museo de Arte Moderno, en Paseo de la Reforma, en Chapultepec, presenta en una de sus salas una sugerente retrospectiva del pintor mexicano Arnaldo Coen, un hombre vital a sus 83 años, con una trayectoria de vida entregada al arte pictórico y con gran influencia de la música, lo geométrico y lo orgánico. Coen se adentra en las profundidades de lo poético, de tal manera que Octavio Paz le ofreció uno de sus poemas para que se lo ilustrara y, al mismo tiempo, le ofreció una amistad imperecedera. Para apreciar los estadios en los que Coen iba a desarrollar su pintura bastan los versos finales del poema de Octavio Paz:
Entre la noche y el día
hay un territorio indeciso.
No es luz ni sombra:
es tiempo
Hora, pausa precaria,
página que se obscurece,
página en la que escribo,
despacio, estas palabras.
La tarde
es una brasa que se consume.
El día gira y se deshoja.
Lima los confines de las cosas
un río obscuro.
Terco y suave
las arrastra, no sé a dónde.
La realidad se aleja.
Yo escribo
hablo conmigo
—hablo contigo.
Recorrer esta exposición es percibir un arte abstracto que, de pronto, sorprende con el cuerpo femenino y lo erótico, lo onírico, las tensiones entre lo geométrico y lo orgánico. Coen maneja el cuerpo como territorio con curvas de intensos colores planos. El artista fusionó pintura y vida como experimento psicosocial.
Perteneciente a la Generación de la Ruptura, Coen recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes y una de sus obras forma parte de la colección Feria de Osaka, Japón, que exhibe el Museo Manuel Felguérez de Zacatecas.
La madre de Arnaldo Coen fue cantante de ópera y su padre, musicólogo, por lo que la música ha estado cercana en su vida y musicaliza su pintura. Su obra ha merecido la atención crítica de escritores como Octavio Paz, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Salvador Elizondo, Teresa del Conde, Margarita Nelken, Luis Cardoza y Aragón y muchos otros. Bien vale la pena ver esta retrospectiva con la que nos recrea el Museo de Arte Moderno.
