Presupuesto 2025 de la CDMX: apuesta estratégica por el desarrollo sostenible
Por: Carlos Martínez Velázquez * El Presupuesto 2025 de la CDMX es una propuesta ambiciosa que busca consolidar una capital más resiliente y equitativa, con base en tres pilares fundamentales: agua, movilidad y seguridad. Estos ejes no sólo atienden las necesidades ...
Por: Carlos Martínez Velázquez *
El Presupuesto 2025 de la CDMX es una propuesta ambiciosa que busca consolidar una capital más resiliente y equitativa, con base en tres pilares fundamentales: agua, movilidad y seguridad. Estos ejes no sólo atienden las necesidades inmediatas, sino también establecen un camino hacia un futuro sostenible.
Agua: prioridad para el crecimiento urbano
Garantizar el acceso al agua es esencial para el desarrollo de cualquier metrópoli, y este presupuesto lo reconoce al priorizar inversiones en infraestructura hidráulica. La propuesta es clara: sin agua, el crecimiento urbano y la oferta de vivienda social se vuelven inviables. Por ello, las obras planeadas no sólo buscan atender las necesidades actuales, sino también cimentar un crecimiento sostenible que garantice la seguridad hídrica para las próximas décadas.
Movilidad: un transporte público eficiente y sostenible
El transporte masivo es clave para una ciudad competitiva, y el Presupuesto 2025 lo refleja con inversiones significativas en proyectos como la modernización del Metro (23 mil millones de pesos), nuevas líneas de cablebuses y la transformación de la calzada de Tlalpan. Estas obras, además prepararán a la ciudad para recibir 5.5 millones de visitantes adicionales durante el Mundial de Futbol FIFA 2026. Fortalecer el transporte público es una estrategia que trasciende el corto plazo. Los beneficios no sólo incluyen mejores traslados y menores emisiones contaminantes, sino también una ciudad más integrada y accesible para todos sus habitantes.
Seguridad: una inversión en confianza ciudadana
En materia de seguridad, el presupuesto da continuidad a los esfuerzos por reducir los índices delictivos, un avance notable del sexenio pasado. Más allá de los números, la inversión está diseñada para fortalecer la infraestructura y garantizar la protección física de los habitantes, elemento esencial para consolidar la confianza ciudadana.
Fortaleza financiera: crecimiento con visión a largo plazo
Un aspecto destacado es el aumento de los ingresos propios de la ciudad en 8.8% nominal, derivado en parte del incremento del impuesto sobre nómina de 3% a 4%. Es importante señalar que las pequeñas empresas estarán exentas de este ajuste. Los recursos adicionales se destinarán al Fondo de Infraestructura, Movilidad, Agua y Seguridad, asegurando la financiación de proyectos estratégicos a largo plazo. Esta política fiscal refuerza la autonomía financiera de la CDMX y establece un modelo de crecimiento sostenible que permite mantener su competitividad y liderazgo entre las entidades del país.
Compromiso social: equidad e inclusión
La CDMX reafirma su vocación como ciudad de derechos al mantener becas y programas sociales clave, al tiempo que impulsa la construcción de 16 nuevas Utopías. Este modelo de espacios comunitarios no sólo fomenta el desarrollo integral, sino que beneficia especialmente a las mujeres, quienes podrán dedicar más tiempo a actividades productivas al contar con un sistema de cuidados sólido.
Turismo: motor de desarrollo económico
El presupuesto duplica los recursos destinados al sector turístico, reconociendo su importancia estratégica para la economía local. Contribuyendo con cerca de 10% al PIB de la ciudad y una derrama económica de 4 mil 600 mdd en 2023, el turismo no sólo dinamiza la economía, sino que también posiciona a la CDMX como un referente global. Además, programas como Colibrí Viajero buscan democratizar el acceso a experiencias turísticas, promoviendo el desarrollo cultural y social de los habitantes.
Una visión integral hacia el futuro
El Presupuesto 2025 no es sólo un documento financiero; es un plan estratégico para construir una ciudad más equitativa, resiliente y sostenible. La apuesta por fortalecer la infraestructura, garantizar los derechos sociales y consolidar la autonomía financiera refleja una visión que no sólo responde a los retos actuales, sino que también proyecta a la CDMX hacia un futuro prometedor. Toda la infraestructura desarrollada bajo este presupuesto no atiende sólo a las necesidades inmediatas, sino que incrementa la capacidad instalada de la CDMX, dotándola de mayores herramientas para competir en un mundo globalizado. Cada inversión realizada hoy se traduce en una ciudad más preparada y competitiva en el largo plazo, lista para afrontar los desafíos de las próximas décadas.
Está ahora en manos de los legisladores convertir esta propuesta en una realidad que beneficie a todos los capitalinos, garantizando un desarrollo que trascienda generaciones.
*Director general del Fondo Mixto de Promoción Turística de la CDMX
