La Línea 12: ¿Quién es el verdadero culpable?
Es importante poner los hechos sobre la mesa y que el peritaje deslinde responsabilidades
Por Bertha Caraveo Camarena
Las víctimas de la tragedia en la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México merecen un proceso sin precedentes de justicia transicional. Un proceso que, con claridad y en un auténtico ejercicio de transparencia, lleve a la verdad, conduzca a un oportuno deslinde de responsabilidades y otorgue un digno acompañamiento a todas las personas que perdieron a un ser querido. Aprovecho este espacio para solidarizarme con todas y cada una de ellas.
La justicia transicional es útil para sociedades que han pasado por importantes procesos de trauma. Con verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición y memoria debemos poner al centro las necesidades de las personas afectadas. Resulta insultante el circo político que montó la moralmente derrotada oposición. Ante su incapacidad de proponer y colaborar en el cambio que atraviesa el país, se han decantado por un oportunismo ruin que utiliza a la muerte y la tragedia para posicionar sus carreras políticas.
Andrés Atayde –presidente del PAN en la CDMX– y los diputados locales y candidatos Christian Von Roehrich, Federico Döring, Héctor Barrera y Diego Garrido posaron frente al vagón que colgaba. Hicieron propaganda con una madre que buscaba a su hijo entre escombros y hospitales. En medio del dolor, insistieron en utilizar la búsqueda para denunciar a la jefa de Gobierno, en lugar de ayudarle a encontrar al menor de edad, quien lamentablemente murió. No hubo solidaridad, hubo campaña electora.
La oposición ignora un hecho fundamental: la responsabilidad del gobierno del hoy canciller Ebrard sobre la obra concluyó el 8 de julio de 2013 cuando, tras 8 meses de revisión, el entonces director general del STC de la administración Mancera, Joel Ortega, la recibió sin objeciones. ¿No era su responsabilidad verificar la seguridad? ¿Si existían las acusadas deficiencias, por qué la recibió?
En marzo de 2014, después de 8 recomendaciones que hizo el experto en vías e instalaciones ferroviarias, Michel Lannoye, Ortega decretó la suspensión del servicio de 11 estaciones de la L12 para trabajos de mantenimiento. Posteriormente, la Contraloría General de la Ciudad de México solicitó a la empresa Société Générale de Surveillance (SGS) inspección, análisis y certificación de la calidad de los materiales de construcción. No se detectó irregularidad alguna en las trabes del tramo elevado. Las empresas SYSTRA y TSO también revisaron las supuestas fallas y tampoco encontraron irregularidades en la trabe que colapsó ni en la obra civil. Luego de 20 meses de obras de mantenimiento se abrió por completo la L12, con la garantía de su total funcionamiento, el compromiso del mantenimiento requerido y una nueva certificación otorgada durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera.
Ni en la anterior investigación ni en indagatorias subsecuentes se mencionó falla alguna en las trabes o en la integridad del tramo elevado de la línea. Los primeros señalamientos en la parte elevada ocurrieron después del sismo del 2017, cuando Mancera era jefe de Gobierno. El PAN ahora quiere ignorar que fueron ellos quienes cobijaron al hoy senador Mancera al presentarlo como parte de su lista nacional para ser senador plurinominal.
La zona del colapso fue de las más dañadas en el sismo de 2017. En ese momento hubo una suspensión del servicio por algunos días para la reparación de columnas. Jorge Gaviño, entonces director del Metro, dijo que se realizarían “apuntalamiento de trabes, inyección de resinas de alta resistencia, colocación de armado adicional y la ampliación de sección de la columna en zona de máximo esfuerzo, así como su reforzamiento con fibra de carbono”. Adicionalmente, se analizaron “todas las columnas con rayos X, con ultrasonido, para revisar las condiciones de todas las estructuras” y no se reveló falla estructural alguna. No hay evidencia de revisión ni reparación de trabes ni de estudios de mecánica de suelos correctiva. En estas condiciones, la administración Mancera entregó al gobierno de Claudia Sheinbaum el Metro.
Es reprobable que la oposición quiera decretar culpables y hacer proselitismo electoral con la tragedia sin tener los resultados del peritaje externo y extranjero que con valor y entereza solicitó la jefa de Gobierno. Para encontrar la verdad, es importante poner los hechos sobre la mesa y que el peritaje deslinde responsabilidades hasta donde toque, sin impunidad. Tanto Sheinbaum como el canciller se han sumado a los llamados de verdad y justicia que queremos todas y todos en el país. Lo han hecho con la certeza de que sólo la verdad, como parte fundamental de la justicia transicional, podrá darle algo de consuelo al pueblo de la CDMX. Hay que decirlo claro, debe garantizarse un peritaje imparcial, externo y que ayude a la reparación del daño causado. El teatro opositor sólo enturbia las investigaciones y los reclamos de justicia de la sociedad.
Hoy, por el bien de todos, deben ir primero las víctimas y la justicia transicional que, con reparación del daño, verdad, justicia y garantías de no repetición, siente un precedente de aplicación del Estado de derecho.
