La ciudadanía es la protagonista del proceso electoral 2023-2024
No permitan que la pasividad o la indiferencia detengan el progreso de la democracia que se ha construido.
Por Erika Estrada Ruiz*
El 10 de septiembre inició el Proceso Electoral Local Ordinario 2023-2024 en nuestra ciudad. Se trata de un reto mayúsculo que demanda la gran capacidad técnica, profesional, ética e independencia que ha mostrado el Instituto Electoral de la Ciudad de México como órgano constitucional autónomo.
Estamos frente a un momento trascendental para nuestra ciudad, ya que estamos ante la enorme oportunidad de moldear el futuro yendo más allá de la política partidista, algo que trasciende ideologías y agendas individuales: la participación cívica y el poder que tiene el voto de toda la ciudadanía.
La democracia es un acto de empoderamiento colectivo, ya que, con ella, cada persona tiene la capacidad de influir en la dirección que tomará nuestra ciudad, pues la democracia no es para espectadores; la ciudadanía funge como actor principal en esta historia democrática.
En los próximos meses pondremos a disposición información y debates, en tanto que en las campañas se darán a conocer las propuestas de diversas candidaturas que desean contender por cargos que tienen el ímpetu de moldear el destino de nuestra comunidad.
Al tomar decisiones más informadas y equitativas, garantizamos que ninguna ciudadana y ningún ciudadano sea dejado de lado y que cada uno tenga una oportunidad justa para contribuir al proceso con su voto, ya que no es sólo un derecho, sino una responsabilidad social que compartimos como miembros de una comunidad democrática.
Les invito en este nuevo proceso electoral a unirse a estas conversaciones, a levantar sus voces y a compartir sus puntos de vista de forma intensa, pero siempre con el más alto respeto. Sean parte activa en la formación de políticas y decisiones que afectarán directamente sus vidas.
No permitan que la pasividad o la indiferencia detengan el progreso de la democracia que se ha construido por instituciones en beneficio de toda la ciudadanía. Juntos podemos asegurar que nuestra ciudad siga creciendo con la diversidad de pensamiento que se obtiene de una participación cívica activa, la cual es el motor de la democracia y significa que cada voz, sin importar su origen, su edad, su historia, su género o su profesión, es valiosa y esencial para el progreso de nuestra democracia y, con ella, de nuestra comunidad.
Cuando ejercemos nuestro derecho al voto estamos haciendo mucho más que simplemente marcar una casilla o seleccionar un nombre en una boleta; estamos, de hecho, lanzando una piedra que crea ondas de cambio en nuestra sociedad. Cada boleta depositada en la urna representa un deseo, una esperanza, una visión para nuestro futuro.
El IECM renueva su compromiso con la ciudadanía, aquí y en el extranjero, así como con los actores políticos, por lo que es nuestro deber garantizar una participación equitativa, igualitaria e incluyente en el ejercicio del voto en sus dos vertientes. Tengan por seguro que las y los votantes verán reflejada su voluntad en las urnas.
Consejera y presidenta de la Comisión de Quejas del Instituto Electoral de la Ciudad de México*
