Certeza
Pueden existir diferentes razones para la desconfianza en las instituciones, pero una en especial parece destacar: no entendemos el criterio que emplean para tomar decisiones
Por Luis Wertman
No creo que para nadie sea una noticia leer en estas líneas que la mayoría de las instituciones nacionales, y muchas locales, han perdido la confianza de los ciudadanos.
Pueden existir diferentes razones para ello, pero una en especial parece destacar entre nosotros: no entendemos bien el criterio que emplean para tomar sus decisiones.
Hace pocos días, en una determinación inédita, el Tribunal Electoral federal decidió regresar a la boleta de julio próximo a un candidato independiente que había hecho trampa con la recolección de las firmas necesarias para participar. La sorpresa y luego la indignación general no se hicieron esperar.
El jueves 12 de abril, como parte de un convenio de colaboración, firmado el 4 de diciembre del año pasado entre el Tribunal Electoral de la Ciudad de México y el Consejo Ciudadano, anunciamos el programa Comuníca-TE, para informar y apoyar a los capitalinos a partir del primero de mayo sobre las competencias del Tribunal, de otros organismos electorales y de los diferentes aspectos relacionados con el proceso electoral en caso de quejas y denuncias.
Ese mismo día, en otro punto de la Ciudad, los magistrados del tribunal federal trataban de explicar su polémica resolución. La coincidencia sirve para ilustrar varios de los problemas que enfrentamos los ciudadanos en cada elección.
Primero, cuando las instituciones se abren a la sociedad ganan confianza; no pienso que sea una regla, pero en prácticamente todos los casos en que sucede el resultado es positivo.
Segundo, si tenemos buena información y contamos con el puente correcto entre instituciones y ciudadanos, los intentos de manipulación, las noticias falsas, los rumores y la desinformación, disminuyen.
Curiosamente, mientras un tribunal buscaba recuperar la confianza ciudadana, su homólogo en la capital del país la fortalecía permitiendo que sea la sociedad la que pueda explicar hasta dónde están los límites, qué se considera un delito electoral, a quién le corresponde atenderlo en sus diferentes instancias y cuáles son las atribuciones —que van más allá de lo electoral— del tribunal local.
Ningún ciudadano debe ser experto en la materia, aunque tampoco aislarse del conocimiento que sí es obligatorio, si queremos instituciones transparentes, sólidas y ciudadanizadas. En ocasiones, la falta de interés o participación de nuestra parte se convierten en pretextos para que se tomen decisiones con opacidad.
Vale la pena tener la fecha a la mano: el primero de mayo cualquier capitalino podrá marcar al 5533-5533 para recibir atención sobre sus dudas, reportes o denuncias en materia electoral. El propio Tribunal Electoral de la Ciudad de México ha capacitado y capacitará en los siguientes días a todas las áreas del Consejo Ciudadano para brindar información precisa y confiable durante la última etapa de la elección (y después de ésta).
Por ello, quiero reconocer la apertura del presidente del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, magistrado Armando Hernández Cruz y a las y los magistrados, Alejandra Chávez Camarena, Martha Leticia Mercado Ramírez, Juan Carlos Sánchez de León y Gustavo Anzaldo Hernández por su voluntad y compromiso para que tengamos la mayor certeza posible en el desarrollo de este proceso electoral.
Tampoco es una novedad que ésta será una elección particularmente competida en la Ciudad de México. Mucho está en juego para el futuro de la capital, por lo que es indispensable que los ciudadanos participemos, estemos bien informados y defendamos los procesos y a las instituciones que han costado tanto trabajo construir.
Twitter: @LuisWertman
