Unidos por la música
Por Miguel Solís, locutor de RMX Llegó el día: la edición número 19 del Vive Latino arrancó. Nos encontramos ante 86 bandas de 18 países convocadas para dar vida a uno de los fines de semana más emocionantes de la Ciudad de México. Esta edición llega totalmente ...
Por Miguel Solís, locutor de RMX
Llegó el día: la edición número 19 del Vive Latino arrancó. Nos encontramos ante 86 bandas de 18 países convocadas para dar vida a uno de los fines de semana más emocionantes de la Ciudad de México. Esta edición llega totalmente vendida para las dos jornadas desde varios días antes de su realización y en el contexto de los meses difíciles vividos a finales de 2017; llega con un sentimiento muy particular en el aire: hoy, el pretexto es la música, pero el objetivo es el mismo, unirnos.
92% de las bandas que entre los dos días se presentan en los escenarios son de origen latino, manteniendo el espíritu del festival que, desde hace casi 20 años, se ha convertido en una plataforma que ofrece cine, comedia y múltiples géneros musicales en un mismo espacio.
El festival se ha transformado, ha crecido en espacio y en opciones de actividades. Este año presenta la novedad del sistema cashless para la compra de alimentos, bebidas y mercancía oficial, además de un vaso que no es de plástico sino de los residuos que normalmente se desechan de la cebada. Además, trabaja en la inclusión con la AC Restart invitando a chicos con capacidades diferentes para que vivan la experiencia completa del festival.
Los debutantes mexicanos Vaya Futuro, procedentes de Tijuana, tuvieron un recibimiento muy emotivo por parte de los más jóvenes asistentes del festival; Los Moustros del Espacio Exterior completaron un doble debut: el de la propia banda y de una banda procedente de Sinaloa.
También contamos con el reflejo de una nueva realidad: el cruce cultural que, lamentablemente —por los acontecimientos políticos de los últimos dos años en Estados Unidos—, ha puesto en una situación muy vulnerable a un grupo de personas acostumbrados a luchar a contracorriente y que, dadas las circunstancias, se encuentran en una posición más complicada. Ellos son representados y abrazados a través de Chicano Batman y Kali Uchis.
La nostalgia de la década de los 90 se hizo presente con la presentación del show Rock en Tu Idioma Sinfónico Vol. 2, que contó con la participación de miembros de Azul Violeta, Cuca, Gran Silencio, La Lupita, Cecilia Toussaint, La Orquesta Mondragón, Botellita de Jeréz y Aterciopelados.
El crecimiento del espacio denominado Casa Comedy, innovación del festival de hace cuatro años, es evidente: este año contó con un foro muy cómodo y que estuvo lleno con las participaciones de Alexis de Anda, Nicho Peñavera, Ricardo Pérez, Fabrizio Copano, Alex Fernández y la sorpresiva subida de Daniel Sosa, demostró que los nuevos Rockstars los podemos encontrar en los Standuperos.
La tan ansiada presentación de Morrissey llegó con una plancha a tres cuartos: el de Manchester dio una presentación como las sabe dar, basada en su más reciente disco lanzado hace unos cuantos meses. Una de las condiciones que pide en donde se presenta, debido a su adscripción vegana, se leía en los carteles de las áreas de comida: se informa que la venta de productos de origen animal se suspenderá durante 3 horas, para no afectar la participación de ninguno de los artistas del festival. Dato anecdótico al final de cuentas.
Panteón Rococó literalmente tapizó el escenario principal rompiendo récord de presentaciones en el festival (nueve con ésta) y no es casualidad. La capacidad de conexión que la banda maneja en momentos donde las voces de lo que nos disgusta del entorno son amplificadas funciona como una catarsis en el momento que vive el país.
Nos falta la llegada de Molotov, el regreso de Titán, Love of Lesbian... pero ya se los contaremos mañana. Estén pendientes de la transmisión multimedia de RMX, para toda la república vía radio y en todas las plataformas digitales. Estaremos aquí disfrutando y contando en tiempo real todo lo que suceda. Aquí nos leemos mañana.
