Voldemort vs. mexicanitas y mexicanitos

Clara Scherer

Clara Scherer

Editorial

De Guillermo Santamaría y el futbol como sistema de imaginación y de información, a la saga de Harry Potter, sólo hay un saltito: “Un sistema de imaginación y de información que exhala e inhala a la compleja realidad de la infancia humana del siglo XXI y, en efecto, sus incalculables emociones”.

¿Por qué impresionó Harry Potter? Indicadores: tasa de alfabetización y educación obligatoria mundial. Factores contundentes para identificarse con esta mágica saga. Más de 86.5%, alfabetizados y más de 2 mil millones escolarizados cuando llegó.

La escuela generó un lenguaje común. El lugar del y la maestra(o) y alumnos/as, qué es palomita; qué, borrar, ser expulsado, tener vacaciones. Harry Potter recalca esta pertenencia a una forma de estar en el mundo. Y el pensamiento mágico con el que viven las y los niños, creyendo poder cambiar al planeta.

En 1997, se publicó el informe Estado mundial de la infancia (Unicef). Junto con la Convención Internacional a favor de la Infancia, sin pensamiento mágico, pero sí estratégico, cambiaron al mundo. Ya nadie discute si tienen derechos. Obligado es garantizarles el acceso.

Hasta para ser maga o mago, indispensable ir a la escuela. Una educación exigente y que enseñe a pensar. La 4T ha hecho del pato Merlín, su emblema. Creer en magia, no en esfuerzo. Cerca de dos millones de niñas y niños dejaron sus estudios. La Corte prohibió excluirlos por inasistencia o bajas calificaciones. Una de cada 10 personas vive rezago educativo (Inegi, 2025). 

En salud, niñas y niños no tienen medicamentos; tampoco vacunas; hay indiferencia por su salud mental. Quizá, con el expelliarmus, hechizo para desarmar al oponente, Voldemor, en Puebla, persigue a la viejecita que produce huevos y pollos, y a las lechugas las contaminó. ¿Será por eso que una de cada seis personitas tiene carencias nutricionales? (Inegi, 2025)

El Ministerio de la Magia usa su poder para abusar de la justicia. Sólo los suyos merecen riqueza y serenidad. El tufo de Voldemor maltrata los cuerpos tras asesinar zacatecanos. CNDH “Convertir una piedra en bodrio”. (Luis de la Barreda, La Aurora). Mexican@s sin defensa a la violación de sus derechos. 

Voldemort actúa sin freno. Años de agobio: Blog Redim: “El número de personas de entre cero y 17 años desaparecidas aumentó 30.3 por ciento. El número de adolescentes que quizá fueron víctimas de reclutamiento delincuencial aumentó 20.6 por ciento. La incidencia de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes aumentó 8.3 por ciento. La incidencia de violencia física contra niñas, niños y adolescentes aumentó 4.7 por ciento. Y la de abandono y negligencia contra ellos aumentó 3.5% por ciento.

El Quidditch, juego mortal de vuelo en escobas mágicas, arraigó en Tabasco con Adán. La baraja de Bellatrix Lestrange, mortífaga sádica y leal que, a los ojos de todos, intentó borrar a Marina, “la traidora” y a Rocha “el pazguato”, al poner a Ruffo en una densa nube de palabras tóxicas. Preso político le dirían en el 68. Infamia.

Voldemort, de pobre infancia, declaró: “No existe ni el bien ni el mal, sólo existe el poder y personas demasiado débiles para ejercerlo”. Creó muchos horrocruxes, artefactos de magia oscura, instalándolos en el Congreso, en el Poder Judicial, en el Ejecutivo. Aspira a la inmortalidad, la dominación del mundo y la limpieza de sangre (siendo mestizo, por su abuelo español).

Dolores Umbridge, subsecretaria del Ministerio de Magia cuyo autoritarismo, el peor mal, es la sustituta. Cruel, prejuiciosa, racista y defensora de un régimen totalitario. Con ropa VERDE (Viva El Rey De España) le sonríe. Contrasta con sus venganzas y su manipulación. 

Voldemort, malvado, carente de empatía es incapaz de sentir amor, condición atribuida al abandono. Sociópata narcisista. La grandeza de otros le inspira envidia y rencor, un resentimiento ponzoñoso. El odio, su corolario.