Ser presidentA en tiempos turbulentísimos
Trump se salió con la suya: ya le dijo qué hacer y si no cumple, que se atenga al castigo. Tiene mes y medio para dar señales. ¿El decomiso de fentanilo llegará a los jefes? Según Merkel, a ella le recomendaron “doblarse, doblarse, pero con cuidado de no romperse”.
Ser la ¿favorita? no la salva de las traiciones del mentor, pastor y único votante considerado aquí y ahora. Lo que, quizá, no calculó, fue que del otro lado del río aparecería otro, de igual calaña, pero mucho más poderoso. Qué difícil tomar decisiones. Como sea, sólo el hecho de que una mujer decida, a ambos les parece aberrante y la subestiman. Sus asesores son quienes la empujan o la empinan.
Ya lo sabe, porque lo sabemos todos, que el de allá (y el de acá) miente todo el tiempo. Y ya se lo demostró. Con el de acá, ella creyó que no le mentiría, pero, para ser su protector, la descobija a cada rato. Más cuidado en la próxima llamada. Las cartas a nadie le funcionan con X rápido y en activo. Sí, hay que cuidar las clientelas, pero no hacer el ridículo. “Mexicanos al grito de guerra.”
Ella, decida lo que decida, está en medio de dos psicópatas. Ninguno cree en ella. Se dicen amigos entre ellos, pero la desconfianza que también los caracteriza, hace que uno tenga terror del otro. El de allá acaba de recuperar el poder, uno mucho más grande, y el de acá, lo está perdiendo, no sabemos si aceleradamente. Está intentando hacerse valer, pero escondido. Eso habla de miedo.
¿Y Justin Trudeau? Ése enfrenta y con la mejor educación, al temible Trump. Va a cenar a su casa y con el ministro adecuado, el de asuntos fronterizos: drogas y migrantes. Ya dio por perdida su alianza con los de acá, pero, hay rumores: que le fue excelente, que no, que perdió y que lo mandaron por las cocas.
La primera presidentA de Norteamérica se las está viendo negras con sus ¿socios del T-MEC?, y los problemas internos no cesan. Del operativo Enjambre a las masacres y bombazos en Sinaloa, con un dizque gobernador que no sirve para ayudar, al contrario, estorba. La extinción de siete organismos autónomos y el circo en que han convertido la reforma judicial sus ¿aliados? Morenistas contra los “comeansias” adelantados para 2030, Ebrard, García y el retoño madurito, complican tomar decisiones. No descuidar ningún frente.
El desafío mayor, por ahora y quizá, durante cuatro años, se llama Trump. El primer encuentro-desencuentro mostró a Claudia firme y con claridad, pero ya perdió el piso. Trump se salió con la suya: ya le dijo qué hacer y si no cumple, que se atenga al castigo. Tiene mes y medio para dar señales. ¿El decomiso de fentanilo llegará a los jefes? Según Merkel, a ella le recomendaron “doblarse, doblarse, pero con cuidado de no romperse”.
El operativo Enjambre, la disuasión de marchas de migrantes… no parecen ser suficientes. Además, desde su “humanismo mexicano” será imperdonable que los más pobres sigan siendo los perdedores. Debiera haber cambios sustantivos para mejorar el trato que están dando a los y las migrantes.
Sospechamos que el control al tráfico de fentanilo será aún más difícil. Las complicidades de Morena, de gobernadores, alcaldes, funcionarios impiden acciones contundentes y se activa el “proteccionismo de cuates”, como lo está padeciendo Sinaloa. Intentar cambiar la conversación con Trump es del todo inútil. A los psicópatas les urge explotar cosas y sembrar caos.
Mientras llega el temible 20 de enero, en la agenda interna la promesa a las mujeres se ha evaporado. Con claridad, Citlalli Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres, nos traspapeló una vez más: “Difícilmente, México gozará de este en 2025, pues ese será un año crucial de trabajo, diseño y estadística que permita poner las primeras piedras rumbo a 2026; configurar un Sistema Nacional de Cuidados requerirá de años de planeación, políticos y recursos que, probablemente, no alcancen a estar completamente cubiertos al cierre del sexenio”.
(https://cimacnoticias.com.mx/2024/11/26/se-cae-promesa-de-sheinbaum-en-e...).
