Año 1975. En junio, fue la Primera Conferencia Internacional de la Mujer, para que los Estados modifiquen su situación. El presidente Luis Echeverría promovía la planificación familiar y el PAN, de José A. Conchello, dividido entre pragmatismo y doctrinarios. En ese ambiente cruzado de ideales, “cristianismo sí, comunismo no”, nació en tierras arenosas y secas, María Eugenia. Julio Iglesias, “Por esas pequeñas cosas, que van haciendo toda una vida”.
Con el asombro pintado en el rostro infantil, vio a su madre esforzarse por cumplir mandatos de feminidad ornamental al tiempo de comprometerse consigo misma a ser una mujer autónoma. Su padre, en algún momento tomó otro rumbo. Entender desde el respeto, que el dolor no es pretexto para amarrar a los demás ni para andar por la vida llorando tristezas, la hizo resiliente. Su madre estuvo ahí, acompañándola.
Tener 11 años y ser testiga de una fuerte movilización de desobediencia civil y de la huelga de hambre de Luis H. Álvarez, le dio una lección inolvidable: la democracia requiere personas comprometidas. Su madre y maestros la alentaron a participar en acciones de apoyo social, especialmente en la Sierra Tarahumara. Flans, “No controles mi forma de pensar”.
La disciplina, la constancia y la vigilancia escolar forjaron un estilo de trabajo y la curiosidad la hizo buscar obsesivamente, entender la maquinaria de un gobierno. Empezó por conocer el Derecho; luego, descubrió los entresijos de la administración pública.
En la práctica se conjugan las complejidades de la gobernanza, del ejercicio del poder, del control poblacional y territorial. Chihuahua ha dado pruebas fehacientes de vocación federalista. Desde 1956, cuando gritaron: “Ni virreyes ni mayordomos”, hasta la disputa actual para revisar leyes y acuerdos que han limitado las capacidades de las entidades federativas. Juan Gabriel, Siempre en mi mente.
Ganar un cargo de elección popular da autoridad, no poder. Ése hay que ganárselo. Primero, al interior del partido. Luego, en campaña y por último, en el ejercicio cotidiano del cargo. Según Foucault, el poder no se gana, se ejerce y circula. Si es así y según las etapas señaladas, Maru ha ejercido el poder en el partido estatal, el nacional y desde el municipio de Chihuahua hasta la gubernatura.
Su poder ha sido productivo, ha modificado desde subjetividades (femeninas y masculinas), deseos y verdades. Reyes Heroles, “lo que resiste, apoya”. En Chihuahua, son elevados los indicadores de violencia de género y feminicidios. ¿Qué significa que en un estado gobernado por una mujer, los datos no reflejen cambios sustantivos? ¿Formas de resistencia a cambios en los roles de género? ¿Dolor por la pérdida de poder? ¿Narcos y violencia machista van de la mano? Ingratax, “Por las calles de Chihuahua”.
Pronto se dio cuenta del terrible sentido de “abrazos, no balazos”: la inacción de las Fuerzas Armadas en operativos contra narcotraficantes. El Chueco escapó de uno. Meses después, asesinó a dos jesuitas. Fue asesinado en Sinaloa, por su cártel. (El Universal, 18/5/2026. J. Tejado Dondé).
Templanza. Enfrentar a la Federación, reto mayúsculo. Con los libros de texto de la NEM, recordó a Freire: personas esclavizadas a una ideología son incapaces de formar personas libres y valientes. Frenó su distribución e interpuso una controversia constitucional. Fue acusada en la mañanera. Antonio Aguilar, “Para valientes mi tierra, para manzanas el valle”.
Parafraseando a Sor Juana: ¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada, la que aplasta narcolaboratorios, o quién promueve narconegocios? El debido proceso, según la propia Constitución, es garantía para todas y todos los ciudadanos. No hacerlo, es violación grave a los derechos humanos. Maru cita a F. Jordán: “Chihuahua, tierra de hombres (y mujeres) libres”.
