Mis memorias trastocadas

Las abuelas murieron en la tristeza. Una, nunca pudo ser lo que había deseado desde muy chica. Se casó según lo estimaron conveniente su familia, su comunidad y quizás, hasta ella misma. Pero, a pesar de hijas e hijos, sólo ver telenovelas le hacía sentirse viva y llena de alegría.

Dijo: “Una de las bisabuelas se suicidó y narraron, rápido y en voz muy baja, un posible amor frustrado como causa de tan extrema decisión. Nunca han podido identificar al posible galán. Estaba sola, ningún familiar vivía en este país. Viuda desde hacía 11 años, maderista apasionada, poeta de versos sonrientes, condenada al silencio. Ni fotos ni palabras que describieran su paso por el mundo. Extraño dolor invadía a hijas e hijo cuando se les inquiría sobre sus recuerdos. La desconfianza lleva a imaginar otros derroteros. Quizás, algo tenebroso y cruel. A saber.

Otra bisabuela, siempre suave y delicada, murió con Alzheimer a una edad no esperada. Tampoco había mucho que decir de ella. Otra, viuda viajera incansable, visitaba familiares en lugares de nombres atractivos: Calimaya, Atenco, Puruándiro, Ixtlán de los Hervores, Cuencáme. Siempre generosa, regalando dulces típicos. Un día no volvió. La última, muy severa, trabajadora, viuda que desde su mecedora regía vida, decires y sentires de las mujeres de su descendencia. Los hombres hacía mucho habían escapado de su mirada y su rigor. Soledad y olvido.

Las abuelas murieron en la tristeza. Una, nunca pudo ser lo que había deseado desde muy chica. Se casó según lo estimaron conveniente su familia, su comunidad y quizás, hasta ella misma. Pero, a pesar de hijas e hijos, sólo ver telenovelas le hacía sentirse viva y llena de alegría. En cuanto apagaba el televisor, se esfumaban sus deseos, sus esperanzas. Otra, supo perfectamente su destino. Estudió con las monjas del Sagrado Corazón y cumplió paso a paso los rituales y deberes que le enseñaron. Casada, respetada, vigilante de hija, hijos, costumbres y rutinas, un día, cuando se perdió desde la fortuna, la casa, las herencias y hasta la fe, la tristeza la abrazó. Fue fiel compañera y mortaja.

De las tías, una divorciada en épocas de puritanismo y en familia pretendidamente perfecta, cariñosa, comprensiva y solitaria. Otra, alcoholizada y abandonada, aunque siempre mantenían ella y su parejo las muy necesarias apariencias. Otra más, con una chifladura extraña por ser algo así como “la favorita del profesor", esforzándose para ser admirada por guapa, simpática, inteligente y otras virtudes más. No logró más que un matrimonio que por años vivió separado por motivos laborales. Ella se encerró en el papel de Cenicienta y gastaba su energía en comunicarse con algunas querencias sólo por teléfono.

De maestras de vida, a una la robé de la historia. Los papeles dicen que una tatarabuela se llamaba Luisa. Busqué hasta encontrar a Luisa Otto Petters, feminista, luchadora, celebre desde 1848. Otra, cercana a mi corazón y a mi vida, Margarita, historiadora brillante, de las ancestras de los movimientos a favor de los derechos de las mujeres. Graciela Hierro, brillante filósofa, irónica y divertida, desafiante con su Ética del placer. Cecilia Loría Saviñón, activista, psicóloga con mirada profunda y voz serena, siempre sumando, celebrando avances y buscando rutas posibles.

Mis compañeras en estos turbulentos y confusos tiempos, además de ser cómplices de mis afanes, dan alegría a mis horas. Con su dulce compañía. Lucy, con su fuerza, su voluntad y sus bríos para trastocar destinos. Ine, apasionadamente inteligente, generosa e impredecible. Cris, dueña de simpatías, solidaria e inquieta. Raquel, con su ímpetu y sus infinitas ganas de modificar circunstancias; Ceci, desde Cancún, intentando imposibles; Dulce, brillante, valiente; Ale, aguda, experta en tantos afanes; Ana, la más celebratoria de la alegría; Helen, la más puntual a la hora de contar. Paz, honor a su nombre.

A ellas y a varias más, profundo agradecimiento por sus enseñanzas, su cariño y apoyo. Sigamos en el intento de hacer de este mundo, un mucho mejor lugar para las mujeres".

 

 

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