Gobernadoras/Gobernadores
Los gobernadores también tienen obligaciones frente a sus electoras. No se crean que por ser hombres no entran en la ecuación. Ellos deben romper ese horrendo pacto patriarcal y dejar de proteger a estos delincuentes, feminicidas, tratantes, incluyendo, por supuesto, a los violadores.
Ya pasaron las elecciones. Ya tenemos a dos nuevas gobernadoras al frente de sus estados. Nuevamente, se repite que por ser mujeres tienen una gran responsabilidad para impulsar acciones que beneficien a sus congéneras. Cierto, muy cierto. Fuimos las feministas las que les abrimos el camino, primero con cuotas y luego con la paridad. No fue fácil, pero lo logramos. Nos la deben y no a cada una de nosotras. A todas las mexicanas, iniciando con las que viven en sus respectivas entidades. Para modificar la realidad injusta las pusimos ahí.
Por supuesto, su propia carrera cuenta y por eso, son cada una de ellas y no otras, las que están en el poder estatal. Además, por ser mujeres están, como siempre, bajo una gran lupa y serán muy mal calificadas si se dedican a apoyar a los privilegiados hombres. Tienen el deber moral, político, social de impulsar la igualdad y, para ello, deben ejercer políticas desiguales. Ya sabemos que, si hay desigualdad y se pretende “neutralidad” en el gasto, en las políticas, sólo se profundiza la desigualdad.
Las desigualdades salariales ocasionan situaciones como las que comenta Javier Gallego: “A partir de este martes, las mujeres en España trabajarán gratis hasta final de año. En Francia, desde este lunes. No es un decreto repentino del gobierno. No es una noticia de última hora. Ni mucho menos una broma. Viene sucediendo toda la vida y se llama brecha salarial. Según cálculos de la Unión Europea, lo que las francesas o españolas ganan de media en un año, los hombres lo ganamos en diez meses. En puridad, estas mujeres están regalando casi dos meses de trabajo. En paridad, deberían quedarse en casa hasta (el próximo año) y seguir cobrando su sueldo”. Aquí, no se ha hecho ese cálculo, pero suponemos que no serán sólo dos meses los que “regalan a fuerza” las mujeres, sino varios más, y en algunos lugares, mucho más. Oaxaca, Chiapas, Hidalgo, por citar algunos. (https://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/problema-mujeres-ho...).
Desde hace más de 60 años, Simone de Beauvoir lo dijo claramente: El problema de las mujeres es un problema de hombres. Y para cualquier persona es evidente que los feminicidas, la mayoría, son hombres y tienen un gran problema con ellos mismos. La trata de niñas, adolescentes y mujeres también es un problema de hombres. Son ellos los ¿clientes?, ¿consumidores?, ¿impotentes? A saber; pero, sus limitaciones en torno a sostener una relación igualitaria con las mujeres son, evidentemente, su gran problema. Y esto vale tanto para los “enganchadores”, los controladores como para sus “clientes”.
Los gobernadores también tienen obligaciones frente a sus electoras. No se crean que por ser hombres no entran en la ecuación. Ellos deben romper ese horrendo pacto patriarcal y dejar de proteger a estos delincuentes, feminicidas, tratantes, incluyendo, por supuesto, a los violadores. Los gobernadores no están exentos de promover y apoyar la igualdad y seguiremos denunciando su manera poco ética de actuar frente a estas tragedias. Hasta hoy, ninguno ha hecho lo que su deber, la lógica, la decencia le obliga: detener la violencia contra las mujeres. Ni previenen ni atienden. Se vuelven cómplices por inacción, por turbiedad, por sostener el pacto patriarcal.
“Cualquier manifestación de machismo, por nimia que sea, produce, reproduce y perpetúa las formas más violentas de maltrato. Hasta que no nos demos cuenta de eso, no empezaremos a resolver el problema. De eso y de que el machismo es tanto o más un problema de los hombres que de las mujeres. Ellas lo sufren, pero nosotros lo provocamos y lo sufrimos también”. (https://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/problema-mujeres-ho...).
