De valientes mujeres y sus luchas

Frente a ella, un patán que sólo con la fuerza y la amenaza, el mando del ejército y el aparato de justicia, controla el gobierno. Del sistema electoral, mejor ni hablar, da risa por su evidente incapacidad. Esas palabras, ejército, Poder Judicial, sistema electoral, resuenan en México en estos trágicos días septembrinos. Además, aquí hay que sumar crimen organizado

Ella sorprendió al mundo. Por su valor, inteligencia, empatía. Una líder de este siglo. Antes, imposible, las mujeres tenían prohibido casi hasta respirar, como sucede en Afganistán, en pleno siglo XXI. Sabe que su poder se lo dan millones de venezolanos, personas que radican dentro y fuera de su patria. Su credibilidad está basada en la verdad.

Ha sabido combinar la ética de la convicción con la de la responsabilidad, desde hace 25 años. Frente a ella, un patán que sólo con la fuerza y la amenaza, el mando del ejército y el aparato de justicia, controla el gobierno. Del sistema electoral, mejor ni hablar, da risa por su evidente incapacidad. Esas palabras, ejército, Poder Judicial, sistema electoral, resuenan en México en estos trágicos días septembrinos. Además, aquí hay que sumar crimen organizado.

  • No hay buenos augurios. En Venezuela, atropellos constantes a los derechos humanos de quienes ahí habitan. En México, Sinaloa pinta de rojo los sueños de grandeza y las emotivas compradas despedidas. Hay quien genuinamente lo hace, pero… en fin, ése no es tema. Estamos, allá y aquí, parados en los puntos distantes del río de una historia sobre la democracia.

Allá, esperan estar terminando, y muy mal según muchos indicadores, la etapa del caudillismo de un iluminado y su seguidor, un patético y rupestre dictador. Aquí, iniciando el tránsito, de una muy débil y frágil democracia, hacia un caudillismo embozado tras una Presidenta electa, apoyada en el Ejército y sin contrapesos, uno fundamental, el ya en papel desaparecido Poder Judicial. Las tropelías serán, quizá, la marca.

María Corina no surgió de un día para otro. Trabajó incansablemente desde años atrás, con la gente de su alrededor. Por supuesto, fue muy criticada por Chávez, quien la acusó de “integrante de una élite corrupta” (nada original) y hasta de traición a la patria. ¿No se dan cuenta de cómo se han desgastado las palabras, cuando la realidad se les enfrenta?

En algún momento de su larga lucha, ella afirmó: “En una dictadura, mientras más débil esté el régimen, mayor será la represión”. Dolorosa verdad. Ante la imposibilidad de registrarse como candidata, apoyó sin reparos a Edmundo González, quien ganó sin duda, la elección. Pero, no me vengan con ésas, y Maduro no se va. Casi todo el mundo reclama, pero el señor no cede y ahí estamos, esperando el siguiente paso.

Aquí, se prepara la fiesta y la esperanza pequeñita, tomada de la mano del deseo de libertad, brilla en algunas mentes. La nueva Presidenta ha estado en la esfera pública desde hace más o menos 25 años, acatando las instrucciones del caudillo. El optimismo dice que hay que darle oportunidad a la duda. La realidad, que ella será responsable de las decisiones y que eso puede hacerla reflexionar. Por eso, quizá, la están atando.

La disyuntiva, ética de la responsabilidad, la vida de más de 130 millones de habitantes, o la ética de la convicción, éste es el único camino, o algo así. Ante las complejidades de la realidad, es difícil distinguir entre una y otra. Según sus palabras, primero los pobres, la convicción lleva un grado fuerte de responsabilidad: más o menos, según cifras del Sexto Informe de Gobierno, 30 millones. Actuar con convicción, pero no intentar exterminar a los cien millones restantes, que vaya una a saber por qué están en mejor circunstancia. Responsabilidad.

  • María Corina enfrenta al caudillo, pero no a cualquier costo. Hace hincapié en la paz, en sumar aliados, muestra pruebas de la victoria, convencida de la democracia. Hace años, cuando la Revolución Mexicana, Toribio Esquivel afirmó que no es con fusiles como se llega a la democracia. ¿Y no es con fusiles como se puede sostener una dictadura? Lo estamos viendo. Lo vimos. Pinochet. A veces, falta temple para decidir. No en el caso de María Corina.

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