De Los olvidados a La sombra del Caudillo
“Con dos días de antelación a su ya programada exhibición pública en una premier de gala, (…) las fuerzas armadas entraron sin previo aviso a las instalaciones de la empresa Películas Nacionales encargada de la distribución. Por la fuerza, procedieron a apoderarse ya decomisar todas las copias y el material publicitario.Después de la confiscación, el destino de las copias de La sombra del Caudillofue incierto”.
Dos películas. Una, de los años 50; la otra, de los 60. Las dos, mexicanas y galardonadas. Una con censura breve y premiada en Cannes; la otra, con censura por sexenios y reconocimiento implícito de la sociedad. Si se actualizaran, una sufriría una modificación en su título: Las olvidadAs; la otra, seguiría tal cual y seguro, otra vez sería censurada, quizá por siglos.
La Marcha de las Madres Buscadoras, las olvidadas, escrita y protagonizada por ellas. En su andar, narraron los hechos que las han empujado a levantar la voz, a exigir verdad y justicia. Son, como el niño Pedro, repudiadas no por sus madres, sino por la presidentA. Pedro, hijo de niñamadre, le suplica: ¡Quiero portarme bien, pero no sé cómo! Las madres buscadoras piden: ¡Queremos ser escuchadas, pero no sabemos cómo llegar a usted! Parece que tanto a uno como a otras, las amenazan con: ¡Castigo hasta que escarmienten!
Las personas desaparecidas son jóvenes, hombres que no encuentran cómo vivir en un mundo que los ha desechado, mujeres que sólo intentan construir sus sueños. La respuesta, el narco, la violencia, el olvido del Estado. Las madres buscadoras denuncian, con una valentía irrepetible, las causas estructurales de la violencia: impunidad, colusión con los narcos, inutilidad de las fiscalías. El posicionamiento ético de situarse siempre al lado de las víctimas, lleva a no juzgarlas; pero sí a evidenciar las complejas e injustas situaciones por ellas vividas.
En la otra película, el Caudillo no se detiene ni ante la ley en su obsesiva búsqueda por el poder, valiéndose de la corrupción (Elena Chávez), la amenaza, la extorsión y hasta el asesinato. Simula ser democrático, benevolente e incorruptible. No olvida mostrar la manipulación y el enriquecimiento ilícito de la clase gobernante.
¿Será por eso la urgencia de la Carta-lineamientos a Morena? Máscaras del machismo: héroe, patriarca, monstruo. Dominio sobre otros varones. Imposible Regeneración Nacional.
Los ideales de la democracia mexicana, traicionados por políticos que sostenían un discurso transformador como fachada. Presentes, la intriga, el uso/abuso del poder (el NAIM), la traición (Marcelo), la venganza (reforma judicial). Describe cómo en las contiendas políticas se hace uso de los aparatos coercitivos del gobierno: las transferencias; del chantaje político, ¿la caída del Metro? a más de los Yunes; y de la manipulación de la opinión pública a través de medios de comunicación: TelevisaLeaks.
“Con dos días de antelación a su ya programada exhibición pública en una premier de gala, (…) las fuerzas armadas entraron sin previo aviso a las instalaciones de la empresa Películas Nacionales encargada de la distribución. Por la fuerza, procedieron a apoderarse y a decomisar todas las copias y el material publicitario. Después de la confiscación, el destino de las copias de La sombra del Caudillo fue incierto”. ¿Será más moderna y efectiva la #leycensura? https://revista-liber.org/articulo/la-sombra-del-caudillo-reflexiones-so....
Cuando parecía que Ricardo tendría valor para oponerse a lo dictado por el Caudillo, le hicieron tal vacío, que, con la cola entre las patas, regresó con la más humillante genuflexión. A uno de sus más fervientes aplaudidores, quien se sentía elegido por los dioses, lo sumió en un ridículo aplastante. No les importa, siguen acatando órdenes. Las mujeres, todAs ignoradAs.
La cinta subrayaba el lado oscuro del ¿nuevo? sistema político. Lo que México vive hoy, es perverso. Dicen que la censura fue iniciativa de las Fuerzas Armadas y que nadie pudo frenar. Hay límites. La sombra del caudillo se asoma constantemente y amenaza con derruir lo indestructible: la esperanza. Entre madres buscadoras y reforma judicial, ¿verdad y justicia?
