De Acapulco a Nuevo León

Un hombre cabal no es un esquirol. Un hombre responsable, no deja votado su compromiso con sus electores. Un hombre sensato, sin culpas, no aceptaría ese ridículo espectáculo. Era un patiño, que se atrevió a golpear al Congreso estatal. ¡Aguas!

De las diferencias y desigualdades, mejor no hablar. De la importancia en el ánimo nacional, la comparación sorprende, aturulla, confunde. Mientras en Acapulco, Guerrero, sus habitantes sobreviven en medio del caos y la indiferencia gubernamental, en Nuevo León, el escándalo es por un gobernador que juega a ser candidato, una lección de frivolidad que arrastra al caos, pero todos los reflectores han corrido para escucharlo, entrevistar a las diversas fuerzas y hasta la primera magistratura está opinando.

Atender la emergencia de Acapulco le llevó más de un mes al gobierno federal. Reclamar por el entuerto en Nuevo León, ni 24 horas. Claras están las prioridades de la Cuarta Transformación: lo electoral y sólo lo electoral. Lo demás, con algunos pesos y mucha palabrería, se resolverá a lo largo de mucho tiempo y ni quién se acuerde quién fue el que mostró una desidia incomprensible. 

  • En Acapulco, hasta la salud corre riesgos. La educación está en pausa y el derecho al trabajo se encuentra irremediablemente trastornado. En Nuevo León podremos dudar de la salud mental de la clase política, y habría que poner un límite a esta frivolidad, en uno de los estados que sufre el acoso de los cárteles más peligrosos y sanguinarios. No es para andar con juegos.

Circunstancias ambas que implican descuido de las funciones de una buena gobernanza. En Acapulco, Guerrero, las autoridades estuvieron y siguen estando muy rebasadas. La falta de experiencia fue evidente, el huracán las dejó pasmadas. Ni prevención ni atención a la emergencia, y sin más plan que seguir repartiendo unos cuantos pesos para cada familia damnificada, las y los acapulqueños tienen que buscar cómo sobrevivir en medio de la catástrofe.

En Nuevo León, un señor atrabancado, sin experiencia política a pesar de su currículum, a dos años de ganar la gubernatura ha mostrado su incapacidad para dialogar con las fuerzas opositoras. Pide licencia y quiere dejar un encargado de despacho. La Constitución del estado no lo permite, pero el señor se empeña en su desatino. Sale a brincar y saltar en una campaña de desfiguros, acompañado por su esposa, joven muy lista para comunicarse a través de redes sociales. Se dicen lo nuevo.

La realidad detrás de la candidatura para nadie fue un secreto. Morena quiere dividir el voto opositor y nada mejor que este señor para atraer y distraer a la ciudadanía. Un hombre cabal no es un esquirol. Un hombre responsable, no deja votado su compromiso con sus electores. Un hombre sensato, sin culpas, no aceptaría ese ridículo espectáculo. Era un patiño que se atrevió a golpear al Congreso estatal. ¡Aguas!

Gobernanza es mantener el equilibrio en el ejercicio del poder, atendiendo y solucionando problemas que demandan las y los ciudadanos, de forma eficaz, estable y legítima. Eso falta en Nuevo León. Atenderlas de forma eficaz, estable y legítima. Especialmente, la estabilidad. Una mañana amaneció Nuevo León con dos gobernadores.

Gobernanza, lo que no hay en Acapulco. Aún hay montañas de escombros por doquier y nadie sabe a dónde están llevando tantísima basura, que sabemos, daña al medio ambiente si no se deposita con cuidado. Los hoteles de la Costera todavía están con el esqueleto al aire, llenos de lodo y en espera de que alguien se compadezca y los ponga en condiciones para recibir turistas y empresarios. El periodismo, amenazado y están silenciando a la prensa. Terrible.

  • Los derechos de las mujeres, mientras tanto, se han visto amenazados en algunos lugares de Latinoamérica, y en otros, en franco retroceso. En Acapulco, ni siquiera hay notas que den cuenta de cómo ellas están viviendo la tragedia, aunque hay que suponer que nada bien. En Nuevo León, todo se centra en el señor fosfo-fosfo y cayó en el olvido el caso Debanhi. El narco, quizá celebrando tanto descalabro.

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