Bajo la presidencia de Angustias Fuertes, se ratificaron estas resoluciones:
Que se ha escuchado, con emoción profunda y con total satisfacción por cada palabra pronunciada y cada certera frase, la lectura del informe presentado por la señora Mariada Gracia, cuyo título es: “Hipótesis sobre las Fuentes de Incertidumbre, con algunas observaciones sobre la Teoría de las Renacuajas”, y por unánime consenso, se mandata que conste en acta el más cálido agradecimiento a la mencionada señora Mariada Gracia.
Que, por lo mismo que se perciben claramente las ventajas que para la causa de la justicia social han de derivarse del estudio de las “Hipótesis sobre las Fuentes de Incertidumbre”, Ramírez C. señaló la sospechosa alianza verde, la suspicacia que despiertan algunas gobernadoras, el desgastante dedazo en Chihuahua, el ping pong naranja de Nuevo León, las vaciladas de Nayarit y los ridículos de Baja Sur, por lo que no puede menos de considerar con interés los inestimables beneficios que resultarán de trasladar los estudios de este docto caballero a otras áreas: por qué la injusta y desquiciante persecución al hijo pródigo. Por qué cerrar la llave de recursos al desmantelar laboratorios y refinerías. ¿Cómo financiar las próximas campañas? La complicación estriba en la escurridiza confianza.
Que urge considerar una gira que refuerce las lealtades para no perder el control del poder moreno. No olvidar que se agotó el plazo de dos años. Que, con el mencionado objetivo, se ha considerado seriamente una propuesta presentada por el susodicho Ramírez C. y otros tres zurdos, para valorar si conviene cambiar de corcholata. No olvidar las pruebas hechizas y viejos trucos de expertos en esas artes, Rocha y Salgado.
Que la mencionada propuesta ha sido aprobada. Que la sociedad supersecreta de Radicales Zurdos queda constituida desde ya; que los señores Ramírez C., A. A. López, Ricardo M. y A. Martínez serán requeridos para que informen sobre el Capitán Sol; sobre conductas poco claras y amistades extraviadas, como Amílcar; y sus cavilaciones acerca de las personas desaparecidas. ¿El Tanque? ¿Otro Izaguirre?
Que se admite cordialmente el principio de que cada miembro sufrague sus propios gastos de viaje utilizando para ello, la caja de las instituciones a las que están adscritos; y que no hay en absoluto ninguna objeción en cuanto a que los miembros de la mencionada sociedad continúen con su firme y constante monetario apoyo a la sagrada institución de la familia del querido líder. Saben que sólo el Gran Jefe dirá la última palabra.
¡Increíble coincidencia! En las notas sobre el Club de Pickwick, hay un párrafo que aplica a esta Acta (con ligeros cambios): “Un observador casual no habría notado nada extraordinario en aquella cabeza blanca y casi calva y en las gafas atentamente dirigidas hacia la pantalla, durante la lectura de un texto críptico. Para quienes supieran que era el colosal cerebro del Gran Jefe el que estaba trabajando bajo esa frente, y que eran sus resplandecientes ojos los que centelleaban tras esos cristales, tal espectáculo resultaba sorprendente: hasta parecía il Duce”.
¿Qué más decir del único que ha rastreado hasta el último centímetro de los territorios y agotado cada segundo de las historias verdaderas de los pueblos originarios?, ¿quién ha encontrado la fórmula para deconstruir frase tras frase de las feministas e invadir el espacio vacío dejado por ellas con Renacuajas?
Para concluir, dos anotaciones. Una, nada menor, su generosidad. Dedicar su obra a la señora, habla de grandeza, a pesar de las ingratitudes que cualquiera puede ver. Para él, son peccata minuta. De las Renacuajas, importa resaltar una de sus sorprendentes costumbres: el canibalismo oportunista. ¡Gran susto con Brasil! ¿El patriarcado al este del Edén?
