Las fantasmas están dejando de serlo

Hay quienes seatreven a romper el silencio y, haciendo un espacio en sus ocupaciones cotidianas, narran su historia.

Dice Michelle Perrot, brillante historiadora francesa y autora de Mi historia de las mujeres, que “opera una autodestrucción de la memoria femenina” y que “… la mujer es apariencias. Y esto se intensifica en la medida en que en la cultura judeocristiana se le asigna el silencio en público”. Por eso en la narrativa histórica no aparecen las mujeres, aunque bien sabemos que ninguna historia puede prescindir de nosotras.

Las mujeres tienen una excesiva carga de trabajo como para, todavía, ponerse a escribir su historia. Pero lo cierto es que nos urge conocerla. Actualmente, sigue siendo un gran pendiente legislar sobre la violencia y el acoso en el ámbito político; seguimos tropezando con las mismas piedras por no conocer experiencias previas; continuamos caminando a ciegas en el ámbito político.

A pesar de ello, hay quienes se atreven a romper el silencio y, haciendo un espacio en sus ocupaciones cotidianas, narran su historia. Blanca Estela Guerrero Palomera es una de ellas. Nos cuenta que en el año 2001 fue invitada a participar para competir por la candidatura a la gubernatura de Tabasco por el Partido Alianza Social, siendo así la primera y única mujer que ha competido por la gubernatura de ese estado.

El presidente estatal del Partido, en aquel entonces, era Cirilo Sánchez y, en una asamblea estatal, se convocó a elegir, mediante voto de la militancia, al o la candidata para la gubernatura. Se realizó la votación y ella fue elegida. No aceptó, pues debía reflexionar sobre este paso, que sería muy importante en su vida. Días después, al regresar de un viaje, y dos días antes del registro, me entrevisté con el señor Sánchez y le pregunté si se comprometía a darle todo el apoyo y los recursos para llevar a cabo toda la campaña. Ése fue el acuerdo y ella se registró como candidata a la gubernatura.

El 7 de mayo de 2001 se registró ante el IFE de Villahermosa. El 8 de mayo inició su campaña, caminando, de casa en casa, por los 17 municipios del estado de Tabasco. En un principio, la apoyaron con camioneta, propaganda y alguna otra cosa. No obstante, un día el presidente del partido le indicó que negociara con los representantes del PRI y del PRD, porque ya no había recursos para la campaña.

Junto con un grupo de compañeras y compañeros, fueron a la Ciudad de México para hablar con la dirigencia nacional del partido para solicitarle que cumpliera con lo prometido. El presidente nacional de ese partido, por su parte, les dijo que le exigieran al presidente estatal los recursos, que él ya les había dado.

Regresaron para exigirle a Cirilo los recursos, pero éste se los negó. No sirvió de mucho informarle al presidente del IFE, y tuvieron que terminar la campaña sin recursos. El tal Cirilo hizo campaña para otros partidos. Ella, por su parte, intentó saber por qué el IFE permitía tanta irregularidad, pero el presidente le dijo que no había tales.

A pesar de todo, el esfuerzo de Guerrero Palomera logró que el partido conservara el registro. Ella, por supuesto, aún conserva el orgullo de haber sido la primera candidata al gobierno de Tabasco. La pregunta es: ¿Cuántas historias más existen de estas pioneras en cada uno de los 32 estados de la República Mexicana?

                *Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género

                clarasch18@hotmail.com

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