“Vamos a la guerra”

Falta de consistencia no se les puede reprochar. En marzo de 2021, Glen Van Herck, entonces jefe del Comando Norte del ejército de Estados Unidos, soltó aquella declaración de que las organizaciones criminales transnacionales que operaban con regularidad en áreas sin gobierno controlaban entre 30 y 35% del territorio mexicano. El gobierno de López Obrador lo descalificó diciendo que era una mentira y una intromisión inaceptable.

En enero de 2025, cuando Trump asumió la presidencia, Mike Waltz, asesor de Seguridad del nuevo gobierno, dijo: “No podemos tener bandas paramilitares que derriben aviones con armas pesadas y controlen 30% del territorio de nuestro vecino México”. Palacio Nacional lo tomó como una bravata de los recién llegados.

Ayer, frente a Trump —quien hace unos días repitió que los cárteles del narcotráfico “gobiernan México” y que, si el gobierno de la presidenta Sheinbaum no los detiene, él lo hará—, Pete Hegseth, secretario de Guerra, declaró, tronante: “Vamos a la guerra contra los cárteles a través de la coalición anticárteles”.

En Palacio Nacional, mientras tanto, se lanzó ayer la enésima ofensiva de PowerPoint con estadísticas de disminución de delitos.

¿Importarán en Washington? Parece que no, pues allá sostienen que van a la guerra debido a los pobres resultados en el combate a los criminales. Palabras que, a estas alturas, no suenan a simple montaje propagandístico.