Con pleno sustento legal, la presidenta Sheinbaum ha expresado que Estados Unidos no puede exigir reciprocidad a México después de dejar dormir tantos casos de extradición que se le han solicitado. Y anunció que mañana presentará una lista ilustrativa de 36 personas requeridas por la justicia mexicana y, en los hechos, rechazada por las autoridades de aquel país.
Un nombre ejemplar para encabezar la lista sería el de Dámaso López Serrano, El Minilic. El viernes se cumplieron nueve años del asesinato del periodista culiacanense Javier Valdez. México pide su extradición tras concluir que fue el autor intelectual del crimen.
Con el alegato de que los hijos de El Chapo Guzmán estaban por matarlo, El Minilic se entregó en Estados Unidos ese 2017. Seguramente por hacer bien las labores de delación, obtuvo en 2022 la libertad condicionada. Delinquió de nuevo y fue reaprehendido en diciembre de 2024. Hace unos meses recibió sentencia de cinco años de prisión por asuntos de fentanilo. Y allá está, sin que nadie parezca interesado en atender la extradición pedida por el gobierno mexicano.
“Ojalá sea el caso número uno”, me dijo el viernes Ismael Bojórquez, director editorial de Riodoce, compañero de redacción y de vida de Javier. “Mientras no sea juzgado en México, seguiremos pensando que el crimen de Javier sigue en la impunidad y sólo ha habido una aplicación parcial de la justicia”.
Hay dos sicarios sentenciados a 32 y 14 años de prisión, respectivamente. Pero la familia y los compañeros quieren a El Minilic en suelo mexicano para cerrar, con un consuelo razonable, esta trágica historia. Número uno en la lista.
