En la misma semana en que la autoridad se vio obligada a reconocer inconsistencias en su narrativa sobre la persecución y abatimiento de El Mencho, irrumpió el episodio de Mónica del Rosario Zambada, hija de El Mayo.
Desde el jueves —día de los hechos— circularon versiones que la situaban capturada por la Marina en Culiacán y luego liberada ante la reacción de un grupo criminal. Todo, además, en paralelo al “abatimiento de 11 integrantes de la llamada Mayiza”.
La historia ganó credibilidad con la imagen de Mónica sometida dentro de un helicóptero de la Marina. Pero ayer, con la prontitud de quien busca sofocar una versión perturbadora para imponer otra, el secretario Omar García Harfuch dio una explicación que sonó verosímil. O, al menos, bien contada. Sin empuje épico, dijo que la detención y el enfrentamiento ocurrieron en puntos distintos de El Salado, sindicatura del ayuntamiento de Culiacán.
En uno, El Álamo, se detuvo a Omar Osvaldo Torres, El Patas, y encontraron a Mónica. La subieron al helicóptero únicamente para custodiarla, mientras revisaban si tenía una orden de captura en su contra en México o en Estados Unidos. “Nunca fue detenida y, una vez que corroboramos la no existencia de las órdenes de aprehensión, es entregada a sus familiares”, detalló.
El enfrentamiento en el que murieron los 11 presuntos criminales fue en Valle Escondido, donde fuerzas de la Marina y de la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana habrían repelido una agresión. En la versión oficial hubo también cuatro elementos federales heridos. Nadie lloró ayer.
