México-España, algo se sigue haciendo bien

La seriedad con que el gobierno de México ha asumido su participación como país socio en la Fitur 2026, en Madrid; la delicadeza mostrada por los reyes de España durante su recorrido de ayer por el pabellón mexicano en la feria turística, y el cuidado de la presidenta Sheinbaum al referirse a esa visita real prueban, una vez más, que, independientemente de las diferencias derivadas de la Conquista de hace 500 años, prevalece el interés por conducir las relaciones entre ambas naciones hacia el mejor escenario posible.

Sobran ejemplos en los meses recientes para sustentar esa afirmación: las extraordinarias exposiciones de nuestra cultura en los grandes museos de Madrid, el doble reconocimiento a México en los premios Princesa de Asturias —uno de ellos otorgado al Museo de Anropología—, las reiteradas palabras de concordia del gobierno español y de la Corona, la recuperación de relaciones comerciales que habían resultado lastimadas, la atenuación de la beligerancia desde Palacio Nacional y el trabajo silencioso, pero muy eficaz, de la embajada de México en España. Todo ello, aquí y allá, expresado sin estridencias ni teatralidades disparatadas. Algo se sigue haciendo bien —y cada vez mejor— en Madrid y en la Ciudad de México.