Si puedes conservarla
“Si puedes conservarla” fue la famosa respuesta que dio Benjamin Franklin a una mujer que le preguntó si el nuevo país independiente era una república o una monarquía. “Una república”, respondió Franklin, “si puedes conservarla” If you can keep it. Hoy ...
“Si puedes conservarla” fue la famosa respuesta que dio Benjamin Franklin a una mujer que le preguntó si el nuevo país independiente era una república o una monarquía. “Una república”, respondió Franklin, “si puedes conservarla” (If you can keep it). Hoy podríamos poner signos de interrogación a la respuesta frankliniana: ¿podremos conservar, preservar, fortalecer, revitalizar, hacer evolucionar la democracia?
A unas horas de su toma de posesión como el presidente 47 de Estados Unidos, Donald Trump refrendó ante un mitin en Washington, D.C., la misma retórica demagógica que utilizó en la campaña y que se parece tanto a la utilizada por la presidenta Sheinbaum y su antecesor. La fórmula es sencilla. Venimos de un pasado oscuro, de gobiernos que han hecho decadente a Estados Unidos (o a México), a pesar de que somos un pueblo glorioso. Recuperaremos la gloria con este gobierno.
Más pernicioso que lo que dice, las mentiras que inventa, las exageraciones a la orden del día y las tergiversaciones, es la decisión consciente de engañar y de usar ese engaño para avivar un movimiento no de fans, sino de fanáticos. Durante su discurso, Trump insistió en más de cuatro ocasiones en que las elecciones de 2020 fueron “arregladas”, de donde se colige que él fue quien ganó. Y que quienes están en la cárcel por haber participado en el violento intento del 6 de enero de 2021 para que el Congreso no calificara el triunfo de Joe Biden, en realidad son rehenes de la justicia. Algo así como los rehenes de Hamás. En realidad, dice Trump, son admirables y por ello probablemente liberará a una buena cantidad de ellos.
Ya habla y promueve el “efecto Trump”: él liberó a los rehenes; si él hubiera sido presidente y no le hubieran robado las elecciones en 2020, nunca hubiera sucedido el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 de Hamás contra Israel; nunca Rusia hubiera invadido Ucrania y no hubiera habido una “invasión” de millones de enfermos mentales y delincuentes a Estados Unidos gracias a la política de “fronteras abiertas” de Biden. Y sí hay un efecto Trump a juzgar por el número de personajes, medios y multimillonarios que, habiendo sido críticos de él, ahora corren a Mar-a-Lago y pagan sus fiestas de inauguración.
No le doy más de un año al deslumbramiento. Aunque la presidencia norteamericana es poderosa y Trump llega ahora conociendo el sistema, hay otras fuentes legítimas de poder fuera de la Casa Blanca; algunas se rendirán ante Trump y otras resistirán y hasta se opondrán cuando las medidas fiscales y comerciales dañen a sus electores o a sus economías locales. Piénsese, por ejemplo, en California, que es la sexta economía del mundo, con un PIB de US$ 3.9 billones, el 14% del PIB norteamericano. ¿Cuánto afectarán los aranceles a la economía de California, intensamente vinculada a los mercados de Asia? ¿Cuánto la reversa a las iniciativas de Biden contra el cambio climático? Los gobernadores tienen fuerza propia, gracias a un sistema de impuestos que los fortalece localmente. Lo mismo diría de jueces locales y federales, de procuradores estatales. Estados Unidos tiene un gran número de asociaciones empresariales y profesionales, varias ONG de dulce y de manteca, y de organizaciones filantrópicas. Y éstas, junto con las iglesias locales, han sido y son un dolor de cabeza para las estrategias pasadas y futuras contra migrantes.
Trump es una persona visual. No lee ni media cuartilla, pero ve tv todo el día. El discurso de mañana está pensado en forma de ocho columnas de los diarios, de bytes en los noticieros. “Trump esto, Trump lo otro”. Busca un efecto que desoriente y atolondre. Para México habrá, mañana y en los próximos días, de los tres temas: aranceles y algo sobre el T-MEC, tratamiento radical para los cárteles de la droga y acciones inmediatas contra los migrantes. Pongo un ejemplo de cómo no se debe responder. La propuesta de la Presidenta de reformar la Constitución para prohibir la importación de maíz genéticamente modificado debe pensarse dos veces. El gobierno perdió un panel al que acudió voluntariamente siguiendo las reglas del T-MEC. Si se reforma la ley para escaparse de las conclusiones del panel, el mensaje que se está dando es que el marco legal del tratado no sirve para nada. Hay que tener cabeza fría y quizá pedir ayuda a los que sí saben (y dejar de insultarlos).
++++
Este miércoles 22, quienes integramos la coalición de organizaciones reunida en el Frente Cívico Nacional informaremos al Instituto Nacional Electoral de nuestra decisión de formar una nueva fuerza política. No hay tiempo que perder porque la próxima convocatoria será hasta 2031 y nosotros sí queremos preservar la democracia y la república. www.fcn.mx
