Las y los buenos mexicanos

La Presidenta de México insiste en que sólo lo es de los mexicanos que apoyan a su movimiento. Horas después de la partida del secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, la presidenta exclamó que la oposición y los “comentócratas” hicieron el ...

La Presidenta de México insiste en que sólo lo es de los mexicanos que apoyan a su movimiento. Horas después de la partida del secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, la presidenta exclamó que la oposición y los “comentócratas” hicieron el “ridiculazo” y “se les cayó el teatrito” pues querían que la reunión saliera mal. “Pero el pueblo de México es mucha pieza”, remató. Independientemente de lo falso de su aseveración —nadie serio de la oposición desea que le vaya mal a México—, lo revelador de su declaración es que separa a la oposición, a ese 46 por ciento que votó contra su coalición, del pueblo de México. Es decir, el pueblo de México “es mucha pieza” y la oposición solo hace el ridículo, se trata, entonces, de dos entidades separadas. Quienes disentimos, quienes opinamos que se podría gobernar de manera diferente, quienes criticamos justa o injustamente las acciones de su gobierno, no formamos parte de la comunidad que hace la patria, no somos pueblo mexicano, presuntamente no somos buenos mexicanos. ¿Qué somos?

Pero un breve recuento de los hechos que llevaron a las detenciones anunciadas por el secretario de Seguridad este domingo, Omar García Harfuch, revelan exactamente lo contrario. Los buenos mexicanos fueron los que estuvieron investigando, documentando y publicando sobre el crecimiento del fenómeno del huachicol, el financiamiento que recibió y recibe Morena por parte de estos delincuentes y la transformación del robo de combustible a partir de la ordeña de ductos hasta transformarse en el “huachicol fiscal”.

Los buenos mexicanos son quienes han documentado la operación de Ricardo Peralta y Horacio Duarte, director de la Agencia Nacional de Aduanas, para apoderarse de éstas y desde ahí solapar el contrabando de combustible. Los buenos mexicanos son quienes desde por lo menos 2020, como Héctor de Mauleón, documentaron la llegada de Julio Carmona Angulo, hermano de Sergio Carmona, apodado, el Rey del Huachicol, a la aduana de Reynosa, Tamaulipas, para facilitar las operaciones de contrabando, así como la cercanía de Sergio Carmona con el morenismo tamaulipeco, sinaloense y sonorense. Así como la imbricación de las operaciones de huachicol con los cárteles del Noreste y del Golfo. Los buenos mexicanos son aquellos periodistas como Ramón Alberto Garza y sus colaboradores, fundador de Código Magenta, quien desde hace un año describió y documentó los pasos y mecanismos del huachicol fiscal. Desde 2019, Código Magenta escribió sobre el apoyo de Octavio Leal Moncada, líder de una de las ramas del Cártel del Golfo, a Ricardo Peralta y el apoyo a la reforma del Poder Judicial. 

Buenos mexicanos las y los senadores del PAN que en abril de 2024, dos meses antes de las elecciones presidenciales, denunciaron ante la FGR el involucramiento del huachicol fiscal en el financiamiento de diversas campañas de Morena.

Los buenos mexicanos son los integrantes de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, y su presidenta, María Amparo Casar, quienes desde abril de este año documentaron el papel del ex juez, Anuar González Hemadi, en las operaciones de la empresa Mefra Fletes, encargada de distribuir los millones de litros de hidrocarburos que arribaban por los puertos de Tampico, Guaymas y Ensenada. O que el 30 de junio documentaron la compra por parte de quienes construían el AIFA de diésel proveniente del huachicol.

Buena mexicana la periodista sonorense Michelle Rivera quien documentó el papel de la empresa Intanza en el contrabando de hidrocarburos desde Guaymas. Buenos mexicanos los periodistas de Animal Político que han denunciado una y otra vez la inacción de las autoridades después de decomisos de millones de litros de combustible, 20 millones en Guaymas, 10 millones en Tampico y más, transportados ilegalmente como aditivos y no como hidrocarburos para evitar el pago del IEPS.

Buen mexicano el exsecretario de Defensa, Luis Crescencio Sandoval, que en 2022 pidió al entonces director del Centro de Inteligencia,  del gobierno de López Obrador, que despidieran a Juan Carlos Madero Larios , director de la Agencia Nacional de Aduanas y anteriormente había denunciado la incorporación a la SEIDO, de un exescolta de AMLO vinculado con el huachicol.

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, queda a deber a todos estos buenos mexicanos que investigaron, documentaron, publicaron, arriesgaron puestos de trabajo y su vida, con tal de proteger a México de las consecuencias de esta megaoperación de corrupción, evasión de impuestos y alianza con la delincuencia organizada. Debió haberlos reconocido.

Y para responder la pregunta inicial, ¿qué somos? Somos México, todos somos México.

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