Las Malvinas de Marina. Sigue Morena
Mi solidaridad con Adela Navarro, Héctor de Mauleón y Ramón Alberto Garza: #CensuraNuncaMás En diciembre de 2024, la encuestadora Demoscopia Digital ubicó a Marina del Pilar como la gobernadora mejor evaluada ...
Mi solidaridad con Adela Navarro, Héctor de Mauleón
y Ramón Alberto Garza: #CensuraNuncaMás
En diciembre de 2024, la encuestadora Demoscopia Digital ubicó a Marina del Pilar como la gobernadora mejor evaluada de México con 69.7 de popularidad. En abril de este año se mantenía en la cima con 69.4 por ciento. Y, sin embargo, hace unos cuantos días la convocatoria para celebrar una muy norteña carnita asada para repudiar a la mandataria convocó a miles de habitantes de la capital de Baja California. Festivos, con música, harta proteína de res, tortillas de harina, chile verde y piñata con el rostro de Marina, los y las cachanillas prolongaron su protesta por horas. La convocatoria se repitió con éxito en Tijuana.
¿Muy popular, muy bien aprobada, pero la gente acude masivamente a protestar? Aventuro una hipótesis: en esa frontera intensamente binacional, la gente le cree más al gobierno de Estados Unidos que a su gobierno local y el retiro de la visa norteamericana a la gobernadora y su esposo fue como el rayo que iluminó la realidad que se vive en esa entidad. La visa de EU, casi como la credencial del INE, es un artículo de primera necesidad. “Si se la quitaron los americanos es que todo lo que se dice y vemos sobre la violencia, los desaparecidos, el huachicol y los negocios del esposo y el hermano son ciertos”, parecen haber dicho los bajacalifornianos. O, por extensión: todo lo que se ha revelado en México y Estados Unidos sobre los nexos de figuras de Morena con el huachicol y el crimen organizado es verídico. ¿Por qué seguir apoyando al ángel caído?
La consultora Arias publicó hace días una encuesta sobre aspectos cualitativos de los gobiernos locales. En el caso de Marina: ¿la gobernadora miente o dice la verdad? Miente: 91 por ciento. ¿Su trabajo en seguridad? Mal: 94.5 por ciento. ¿Su trabajo en turismo? Mal: 57.2 por ciento. Y es que el trabajo de publicidad del gobierno federal a través de la mañanera, compra de bots, amenazas a periodistas, etcétera, ya no alcanza a ocultar la realidad que vive la ciudadanía en Baja California y muchas regiones del país: aumento de los asesinatos, del cobro de piso, descubrimiento de fosas clandestinas, balaceras en vez de serenatas. Y el búmeran: los programas sociales, anzuelo y gancho, llegarán, aunque la gente salga a la calle a protestar y por eso salen a la calle.
Gobernar desgasta y Morena gobierna muy mal. Y las pruebas de ese mal gobierno son palpables: están en el regreso de enfermedades como el sarampión, hoy con más de 1,500 casos, la mayoría niños y niñas y cuatro decesos. O el regreso de la tosferina, con más de 300 casos, enfermedades que las exitosas campañas de vacunación, implementadas desde hace décadas, habían sido erradicadas, vuelven por el austericidio practicado por el gobierno de López Obrador. O el regreso del gusano barrenador, erradicado desde 1990, con consecuencias económicas devastadoras para las economías que exportan ganado y el encarecimiento de la carne de res. Y en Chiapas ya se han detectado cuatro personas infectadas.
Pero, sin duda, la principal manifestación del mal gobierno es la calamitosa situación de la seguridad, el control territorial creciente por parte del crimen organizado, la tragedia de los desaparecidos, la imbricación económica del dinero sucio en la economía formal. Y las evidencias cada vez más sólidas, en ocasiones aportadas allende fronteras, de la connivencia, colaboración o sometimiento de los liderazgos locales de Morena con la delincuencia organizada. La estrategia de seguridad de la presidenta Sheinbaum difícilmente podrá tener éxito, pese a las cifras aparentemente exitosas de capturas de mafiosos, si no deja de ignorar ese amasiato y persiste en defender a figuras como el gobernador de Sinaloa, Rocha Moya, cuya elección fue supervisada por quienes ahora se han entregado a la DEA.
La Presidenta se ufana de contar con una aprobación que roza el 80%, con 8 meses de gobierno. “Nos apoya el 80% de la gente”, dijo. El expresidente Zedillo salió con 78% de aprobación, después de seis años de gobierno y un inicio caótico. No hay que confiarse en esas cifras. Un periodista presente en numerosos conflictos me compartió que, en las horas finales de la Guerra de las Malvinas, cuando los generales mentían y decían que iban ganado, los argentinos se manifestaban con entusiasmo patriótico. Cuando el general Galtieri transmitió por radio la rendición ante los ingleses, estando él presente en la Plaza de Mayo, una masa enfurecida, la misma que antes agitaba las banderas azul celeste, tomaba inconteniblemente las calles e insultaba a la Junta Militar. No hay que confiarse: ahora es más difícil que nunca ocultar la verdad.
