Espejismos
El analista político ha quedado muy impresionado. Ha visto la imagen del más reciente Congreso de Morena. Reunidos ahí todos sus gobernadores, consejeros nacionales antes de que disminuya su número por acción del narco, presidentes municipales, líderes ...
El analista político ha quedado muy impresionado. Ha visto la imagen del más reciente Congreso de Morena. Reunidos ahí todos sus gobernadores, consejeros nacionales (antes de que disminuya su número por acción del narco), presidentes municipales, líderes parlamentarios. Concluye, lapidario: “No hay nada que hacer frente a este bulldozer. La oposición no tiene la más mínima oportunidad"..
Lo que siguió después del solemne momento captado por el analista me recordó una frase que le oí a Felipe Calderón hace muchos años. Felipe y yo coincidimos en la LV Legislatura de la Cámara de Diputados (1991-1994). No recuerdo por qué me dijo: “Ahora que el PAN está ganando elecciones, sale el cobre”. Ya que, en el caso de Morena, el cobre salió hace mucho, no sé cuál metal asociar a lo que sucede al interior de ese partido. ¿Será la pirita, conocida como falso oro? Después de la coreografía de la inauguración del congreso de Morena, siguieron sillazos, golpes, gritos, insultos, acusaciones de fraude, evidencias de la inducción del voto, amenazas de impugnación a los resultados.
Ya ni los priistas piensan como el analista: “La elección la va a ganar la maquinaria”. ¿Qué es la maquinaria? Ésta logra la capacidad de llevar a electores a las casillas y convencerlos a la buena o a la mala de que voten por quien los transportó, capacidad de cubrir la mayor cantidad de casillas con representantes de partido, etcétera. A la maquinaria contribuye el control de los padrones de los programas sociales y la capacidad de traducir esto en votos. Como el gobierno federal y Morena son una y la misma cosa, algo de esto funcionó en la elección a la Cámara de Diputados en 2021, pues el porcentaje de votos a favor de Morena de la población que sólo tiene educación primaria o no tiene estudios aumentó de 42 a 55 por ciento. Y el voto de la población mayor de los 50 años también aumentó de 46% en 2018 a 52% en 2021, ambas características de los beneficiarios de la pensión a adultos mayores.
Pero con todo y estas ventajas, más la temeraria alianza de facto con el crimen organizado en la costa del Pacífico, de Guerrero a Baja California, la alianza Va X México logró arrancar 50 distritos, 9 alcaldías en la Ciudad de México y otros triunfos en ciudades importantes. Quizá la clave nos la dé esta cifra: de 2018 a 2021, el voto a favor de Morena entre el electorado con mayores estudios disminuyó 15 puntos: de 48 a 33%, punta del iceberg de un fenómeno inmune al uso clientelar de los programas sociales.
Las maquinarias partidistas clásicas tienen ahora la competencia de las redes sociales. El elector ya no tiene como única fuente de información la que le da la responsable partidaria de la sección electoral que le corresponde y que es quien lo/la apuntó para recibir la pensión de adultos mayores. La ciudadana o el ciudadano visitan diario su Facebook y participan o escuchan los debates. Los usuarios de Facebook son aproximadamente los mismos que votan: 90 millones de usuarios y la mayoría son de clases populares. Jóvenes y no tan jóvenes de esta red dobletean en Instagram, pero sobre todo en TikTok o desde este último colonizan otras redes. No necesitan la maquinaria para decidir su voto.
El ejemplo más claro de este proceso disruptivo en el proceso electoral mexicano (y de muchos otros países) es la elección de Samuel García en Nuevo León: ganó gracias a las redes sociales. Primero, porque gracias a la viralización de un video en el que la entonces favorita, Clara Luz Álvarez, candidata de Morena, aparecía mintiendo y ocultando su relación con la secta NXVIM, se abrió la posibilidad del crecimiento de otras candidaturas. En marzo, Álvarez le llevaba 25 puntos al candidato de MC (33 a 8). Un mes después, pasado el escándalo, Clara Luz había perdido 14 puntos que le trasladó a Samuel. Para mayo, era la candidata más repudiada con 44% de opiniones negativas. Y entonces sí, la labor de Mariana Rodríguez en Instagram, cuyo esposo es García, logró movilizar exitosamente al electorado joven y opositor. ¿Maquinaria? Ninguna: Movimiento Ciudadano, partido del actual gobernador, no logró ningún triunfo de mayoría para el Congreso local.
El Presidente ha cometido dos errores de cálculo en este proceso. Preocupado porque Claudia Sheinbaum tenía un bajo reconocimiento de nombre en el país, destapó prematuramente la candidatura de su favorita, junto con la corte de acompañamiento: Marcelo Ebrard y Adán Augusto y, muy a fuerzas, Ricardo Monreal. Queriéndolo o no, desató fuerzas reales internas que él cree que podrá controlar. Veremos.
El segundo error, fue haber intentado dinamitar la alianza legislativa entre PAN, PRI y PRD demasiado temprano. Casi lo logra. Dañada, con moretones, esparadrapo, huesos rotos, etcétera, de aquí al 2024 hay tiempo para repararla, aprender lecciones del modus operandi del señor de Palacio y perfeccionar los acuerdos intrapartidarios. No sólo porque el tiempo cura las peores heridas sino, sobre todo, por razones de sobrevivencia de los partidos integrantes de la alianza y de la democracia mexicana.
