El efecto lunar de Xóchitl

La marea que se produce mientras tiene lugar la fase de Luna llena se llama ‘Marea Viva de Oposición’. Wikipedia No sé si quienes bautizaron como marea rosa la participación masiva de la sociedad el 13 de noviembre y 26 de febrero pasados sabían algo ...

La marea que se produce mientras tiene lugar la fase      

de Luna llena se llama ‘Marea Viva de Oposición’.

Wikipedia

No sé si quienes bautizaron como marea rosa la participación masiva de la sociedad el 13 de noviembre y 26 de febrero pasados sabían algo de física, pero le atinaron. Así como el agua de los océanos parece crecer cíclicamente con la atracción gravitacional del Sol y la Luna, según su mayor cercanía a nuestro planeta, así la ciudadanía, antes aparentemente indiferente a los asuntos públicos, tomó como suyas calles y plazas. Cientos de miles, quizá hasta millones, se movilizaron en defensa del INE y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, ambas instituciones asediadas desde Palacio Nacional. Pero como auténtica marea, también se retrajo. Para las elecciones del Estado de México no hubo jalón gravitatorio que los convenciera de salir a votar masivamente.

Nuevamente, sol y luna entraron en conjunción y la ciudadanía llena plazas y calles y está atenta como nunca a conocer los detalles de esta nueva fase. Se formó el Frente Amplio por México y con ello se abrió un canal de participación ciudadana y partidaria inédito. Doce aspirantes se inscribieron, cuatro cumplieron con las condiciones numéricas y de presencia geográfica para competir. Tres sobrevivieron a la encuesta: Xóchitl Gálvez, Beatriz Paredes y Santiago Creel, en ese orden de popularidad.

Hablo de conjunción y de un renovado fenómeno de marea ciudadana que ve con esperanza el proceso seguido por el Frente Amplio y en especial el surgimiento meteórico de Xóchitl Gálvez. ¿Y si hay ese crecimiento meteórico en su popularidad y especialmente en las redes sociales, por qué hubo apenas una diferencia de tres puntos con Beatriz Paredes? Porque el conocimiento de nombre de Xóchitl no llega al 50%, mientras que el de Beatriz Paredes, con una larga y fructífera carrera política y en el servicio público, supera el 60 por ciento. Para que opinen sobre ti, lo primero es reconocer tu nombre. Y ello no es fácil en un país tan diverso social y geográficamente.

La televisión sigue siendo el principal canal —73%— por el que se informan las personas interesadas en los asuntos públicos, según la Encuesta de Cultura Cívica, Encuci 2020, del Inegi. Pero las actividades del frente y de sus aspirantes sólo han tenido presencia marginal en las grandes cadenas de televisión. Las redes sociales informan al 45% de las personas interesadas en los temas cruciales del país. Pero este universo de personas con interés en los asuntos nacionales es sólo de 55 por ciento. Aunque la telefonía celular ya cuenta con 130 millones de aparatos, su penetración todavía es irregular y menos del 15% de las personas se informan vía celular, según la Encuci. Para que crezca el conocimiento de nombre, partidos, aspirantes y ciudadanía tienen que hacer un esfuerzo enorme.

Se reclama que “3 puntos es muy poco” como diferencia entre Xóchitl y Beatriz, pero yo digo que en estas circunstancias es una proeza. En seis semanas subir 30 o 35 puntos de reconocimiento de nombre es un logro inmenso: sin financiamiento público, sin la participación decidida de las grandes cadenas de televisión, sin recursos logísticos, sin estructura partidaria formal, sus resultados hablan de un “efecto lunar” de Xóchitl en sectores de la población que permanecían impermeables a la participación política. Y eso es lo que se necesita para triunfar en las elecciones de 2024.

La democracia verdadera tiene una dosis de incertidumbre. No la hay en el proceso de enfrente: todo está calculado para que Claudia Sheinbaum sea ungida candidata el 6 de septiembre. Lo único incierto es el tamaño del berrinche de Marcelo Ebrard.

En esta etapa del método del Frente Amplio, cuando se acaba de cerrar el registro en el padrón de simpatizantes y continúan los foros entre los aspirantes, ha quedado claro que hay incertidumbre, que existe una verdadera competencia. El PRI ha anunciado todo el apoyo a su aspirante, Beatriz Paredes, como era de esperarse, precisamente porque hay una competencia genuina. Acción Nacional organizó en la primera etapa de levantamiento de firmas eventos muy exitosos tanto para Santiago Creel como para Xóchitl Gálvez. ¿Qué hará en esta última etapa?

Desde noviembre de 2021, cuando iniciamos la formación del Frente Cívico Nacional, decidimos, quienes nos involucramos en esta aventura, que no apoyaríamos a ningún aspirante porque lo que nos interesaba era que partidos y ciudadanía se apropiaran de las propuestas de elecciones primarias y gobierno de coalición, éste último un antídoto al gobierno de ocurrencias unipersonales que ha convertido a México en un camposanto.

Las circunstancias han cambiado y —como dijo el famoso economista John M. Keynes— yo también cambio. Hay dos aspirantes, una militante del PRI y otro del PAN apoyados por sus partidos. Y una aspirante, Xóchitl Gálvez, que ha devuelto la esperanza a miles de ciudadanos, pero que en la próxima consulta enfrenta a dos formidables aparatos, curtidos en decenas de elecciones. Quiero apoyarla y así lo haré. Yo con Xóchitl.

Temas: