Temporada de influenza

La influenza estacional es una infección viral grave. Todas las temporadas de influenza son diferentes y pueden afectar de manera distinta a las personas. La temporada estacional inicia en octubre y podría prolongarse hasta mayo del año siguiente. La influenza es curable y controlable si se recibe atención médica oportuna y los cuidados necesarios en casa. De acuerdo con la Secretaría de Salud, los subtipos A(H1N1), A(H3N2) y la influenza tipo B son los virus que más están afectando a los mexicanos desde octubre pasado. 

La influenza se transmite desde individuos infectados a través de gotas procedentes de saliva, secreción nasal y bronquial, que son emitidas con la tos, estornudos o sólo al hablar. También es transmisible por las superficies u objetos contaminados con el virus. Los niños, los adultos mayores y las personas con diabetes, asma, con enfermedad obstructiva crónica y las que padecen enfermedades cardiovasculares son más vulnerables a contraer el virus, ya que su sistema inmunológico no tiene la fortaleza necesaria para responder a la infección.

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico que corresponde a la semana 52 de 2018, el periodo comprendido de la semana epidemiológica 40 a la 20 del siguiente año, se le conoce como “temporada de influenza estacional”, en la cual existe una mayor circulación viral de influenza y otros virus respiratorios. Al corte de la semana 52 de 2018, se habían confirmado 1,162 casos positivos de influenza; 1, 375 de A (H1N1); 182 de B; 91 de influenza A; y 14 de A (H3N2). Se han notificado 116 defunciones por influenza: 104 por A(H1N1),7por influenza A y 5 por influenza B. En la temporada de influenza estacional 2018–2019 los grupos etarios con mayor número de casos positivos de influenza son: el de 1 a 9, seguido del de 60 y más y 40 a 49. Las entidades federativas con mayor número de casos confirmados de influenza durante la temporada estacional 2018–2019 son: Oaxaca, Veracruz, Guerrero, CDMX y Chihuahua, que juntos suman 38.6% del total de casos confirmados. Mientras que los estados con mayor número de defunciones por influenza son: Puebla, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo y Sonora, que en conjunto suman 47% de las defunciones por influenza.

En 2018, la semana 40 inició el 1º de octubre. El gobierno de la Ciudad de México inició la campaña de vacunación contra influenza aproximadamente el 15 de octubre, lo cual quiere decir que existía abasto suficiente del biológico, al menos para los grupos vulnerables como niños, mujeres embarazadas, enfermos crónico-degenerativos y adultos mayores. Sin embargo, muchas personas aún se niegan a vacunarse en nuestro país. Si se aplican la vacuna, se reducen considerablemente las posibilidades de desarrollar neumonía y, por lo tanto, de hospitalizarse.

Para evitar riesgos de contagios por influenza, en esta última etapa de la temporada invernal, las autoridades recomiendan alimentarse bien, no automedicarse en caso de contraer alguna enfermedad respiratoria, al toser o estornudar cubrirse con la técnica de estornudo de etiqueta, lavarse las manos frecuentemente si está enfermo o cuidando a menores de edad o adultos mayores.

Un caso reciente, muy dramático, fue el de una periodista norteamericana que trabajaba para la cadena FOX News, que murió a los 26 años por el virus de influenza A(H1N1) complicada, además, por meningitis. Al parecer le achacaban ser del movimiento anti–vacunas en Estados Unidos, cosa que después se desmintió. Lo que sí es cierto es que no estaba vacunada y su condición se complicó y finalmente murió.

Aquí en México, las vacunas que se aplican de manera universal a todos los niños, y a otros grupos de edad para enfermedades específicas, han demostrado ser una de las estrategias de salud pública con mayor costo–efectividad. En nuestro país ha disminuido la presencia de enfermedades prevenibles por vacunación e incluso se ha logrado erradicar algunas como la viruela y la polio. Las vacunas son una decisión individual con un alto impacto para la salud de las comunidades. Y en México, además, las vacunas son gratuitas. A nivel mundial es uno de los esquemas más completos. Tenemos un programa verdaderamente universal porque existe una coordinación de acciones entre las dependencias del sector público. En la actualidad se protege a millones de infantes menores de cinco años en contra de 14 enfermedades. Hay que destacar que las fronteras de los países son permeables a los virus. Ya lo padecimos cuando la pandemia de influenza A (H1N1) en 2009. Y lo confirmamos el año pasado con los tres casos de sarampión en la Ciudad de México que se reportaron en el mes de marzo. Estoy convencida de que las vacunas son la mejor forma de prevenir enfermedades y salvar vidas. La vacunación es hoy un pilar fundamental para un sistema de salud universal, pues no solo salva vidas, sino que ayuda a reducir la pobreza en muchos países del mundo y permite que las personas lleven una vida plena, saludable y productiva.

Maestra en Salud Pública

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