Salud y migración

Las caravanas de migrantes centroamericanos rumbo a Estados Unidos son una serie de éxodos que iniciaron en octubre de 2018 con el objetivo principal de ingresar a ese país en busca de mejores condiciones de vida. Han sido tres caravanas hasta el día de hoy. La primera, que inició el 13 de octubre con mil hondureños que partieron de San Pedro Sula, Honduras, ha sido la que mayor atención mediática ha conseguido. Un éxodo motivado por la pobreza y violencia que sufren esas personas en sus países de origen

El 16 de octubre se suscitó un desafortunado incidente cuando el gobierno mexicano desplegó a más de 200 policías federales para reforzar la frontera en Tapachula, Chiapas ante la posibilidad de que 3,000 personas, entre ellas mujeres embarazadas y niños pudieran ingresar a nuestro país “de manera irregular”. Ahí, los migrantes hondureños se enfrentaron a las autoridades mexicanas, pero sin desgracias que lamentar, siguieron adelante en su larga travesía para tratar de mejorar su situación y llegar a los Estados Unidos.

No obstante, en esa primera parada en Chiapas pudimos ser testigos de que los integrantes de la Caravana estaban visiblemente cansados. Uno de ellos lamentaba: “ha sido un viaje extremadamente difícil. Hemos caminado muchos días sufriendo las inclemencias del sol, la lluvia y hemos padecido hambre”. También tuvieron que resistir el hostigamiento de los trabajadores del sector salud en el municipio de Huixtla, Chiapas, quienes de una manera arbitraria, y sin respetar el protocolo que existe para realizar fumigaciones, rociaron a los migrantes centroamericanos que estaban sentados y acostados en un refugio temporal.

La caravana sí representa un riesgo a la salud pública. Y aunque se han dado muestras de apoyo por parte de los gobiernos estatales, es evidente que no ha sido suficiente. Algunas organizaciones han alertado sobre la salud y asistencia humanitaria para los 800 niñas y niños que viajan en la caravana de migrantes.  Coincido en que es necesario y urgente priorizar la asistencia médica, debido a que se han presentado padecimientos graves en niñas y niños, tales como deshidratación y enfermedades respiratorias.

De acuerdo con los expertos en salud mental, cuando los niños se han enfrentado a la adversidad, como es el caso de la travesía para llegar a un punto fronterizo, y desde luego también las experiencias traumáticas y algunos riesgos que han padecido en su país de origen, es muy posible que se incremente el riesgo de sufrir enfermedades mentales. Una de las más comunes es la ansiedad por separación, durante la cual el niño se pone ansioso cuando se separa del cuidador primario (usualmente, la madre). Cuando los niños son alejados de sus padres, se sienten amenazados e inseguros, y esta dificultad emocional llega a perjudicar de manera importante el desarrollo normal de su vida a corto y largo plazo.

Adicionalmente, existen riesgos en salud cuando se congregan tantas personas en condiciones de hacinamiento. Por mencionar algunos ejemplos, es muy probable que haya personas deshidratadas por el clima y la caminata; sin contar, con que es muy probable que haya enfermos crónicos inestables y sin cuidados primarios. Los problemas más frecuentes entre los refugiados y migrantes son accidentes cardiovasculares, depresión, complicaciones del embarazo, de la diabetes y la hipertensión. En el caso de los niños, son propensos a infecciones agudas, como las respiratorias; también la falta de higiene puede provocar infecciones cutáneas.

La caravana ha permanecido hasta hoy en la CDMX, y se le ha otorgado atención médica preventiva y general. De acuerdo con las autoridades sanitarias de la ciudad, en el albergue se han brindado alrededor de mil consultas médicas a personas provenientes de Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador. Casi 100 han sido atenciones odontológicas; más de cien fueron curaciones de heridas menores; 95 vacunas contra tétanos y difteria, y casi 200 contra la influenza. Se han entregado 150 sobres de suero vida oral. Entre los casos atendidos, destacaban las infecciones respiratorias, micosis (hongos en la piel), conjuntivitis y laceraciones en los pies. Adicionalmente, se ha otorgado atención sicológica a través de 30 expertos, quienes señalaron que su labor principal es la contención emocional ante el miedo y la ansiedad que padecen.

Las personas se desplazan para encontrar nuevos espacios que les provean fuentes de empleo, ingresos y satisfactores para la supervivencia, y esto sitúa a quienes migran en condiciones de competencia y desigualdad social en el país receptor. Los migrantes enfrentan múltiples problemas para acceder a los servicios públicos en México, particularmente de salud. Todas las personas, independientemente de su nacionalidad o condición migratoria, tienen derecho a la atención médica primaria y de emergencia. El disfrute pleno de algunos derechos humanos de estas personas dependerá del derecho y acceso a la salud.

Maestra en Salud Pública

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