¿Para qué sirven las NOM?
Los expertos hemos afirmado que las NOM que se pretenden cancelar distan de ser obsoletas, porque atienden relevantes problemas de salud pública que afectan a nuestro país.
Las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) son regulaciones técnicas de observancia obligatoria expedidas por las dependencias competentes, que tienen como finalidad establecer las características que deben reunir los procesos o servicios cuando estos puedan constituir un riesgo para la seguridad de las personas o dañar la salud humana; así como aquellas relativas a terminología y las que se refieran a su cumplimiento y aplicación. Las NOM deben ser revisadas cada cinco años a partir de su entrada en vigor. Pero, para cancelarlas hay que atravesar un largo camino administrativo y, aunque el Comité Consultivo Nacional de Normalización de Salud Pública (CCNNSP), que preside el doctor Hugo López-Gatell Ramírez, fue quien publicó que se prevé la cancelación de 34 normas oficiales mexicanas (NOM) vigentes o proyectos de éstas, no necesariamente es la forma jurídica para hacerlo.
Las NOM y proyectos que, de acuerdo con el Suplemento, se pretenden cancelar abordan relevantes problemas de salud pública y establecen las disposiciones de carácter técnico que deben observarse en la prevención, vigilancia epidemiológica, atención y control de éstos. Además, establecen diversos derechos en beneficio de las personas usuarias de los servicios de salud. Es por ello que, desde el momento en que el Suplemento se publicó en el Diario Oficial de la Federación el pasado 1º. de junio, ha generado alarma y la expresión de todo tipo de comentarios en los medios de comunicación y las redes sociales. A mí, hasta el sueño se me fue ese día.
Y, ¿por qué el insomnio? Porque sin decir agua va, y mucho menos con el debido proceso, se anunció así de repente la cancelación de las NOM de aquellos padecimientos que son las causas más recurrentes de la enfermedad y la mortalidad en México. Aquí enlisto algunos muy conocidos por todos. A reserva de que, en su caso, se pueda hacer una evaluación específica de cada NOM, se estima que las generalidades que se incluyen en esta sección pueden dar una idea clara de las razones por la cuales las NOM no debieran ser canceladas.
Un primer grupo de NOM que se pretende cancelar es el que aborda temas como el sobrepeso y la obesidad, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial sistémica, las dislipidemias y la orientación alimentaria. Un segundo grupo de NOM es el que se refiere a diferentes tipos de cáncer: de próstata, de cáncer cérvico uterino y de mama. Por otra parte, los tumores malignos o cáncer conforman un grupo sumamente complejo para la salud a nivel mundial y, en México, se relacionan con aproximadamente 8% de las defunciones totales en 2022.
Los expertos hemos afirmado que las NOM que se pretenden cancelar distan de ser obsoletas, porque atienden relevantes problemas de salud pública que afectan a nuestro país. De hecho, son documentos que también sirven de base para la programación presupuestal en la toma de decisiones de los servicios estatales de salud. Y para elaborarlas se han invertido horas de trabajo y evidencia científica sobre diversos temas de salud pública de interés nacional. Fueron elaboradas por expertos e instituciones académicas y científicas, que seguramente no recibieron un pago por ello, y resulta muy injusto que se les califique de corruptos y portadores de conflictos de interés.
No es un tema menor. Los mexicanos requerimos de un marco regulatorio que permita un mínimo de calidad y seguridad cuando nos convertimos en pacientes. Tener derecho a la salud no equivale a tener acceso a ella, se requieren servicios integrales de salud, adecuados, oportunos y de calidad. Y lo que ocurrió es que, además se propuso la eliminación de algunas NOM que están vinculadas con algunas de las principales causas de muerte de los mexicanos, y que además otras, la mayoría de ellas, están dirigidas a la prevención y promoción de la salud.
