La salud mundial

Del 21 al 26 de mayo se llevó a cabo la 71ª Asamblea Mundial de la Salud, se trata de una reunión de alto nivel en Ginebra, Suiza, con la asistencia de los representantes de los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Durante esos días se celebran reuniones plenarias y se discuten temas de la mayor importancia para la salud pública mundial. Este año, la agenda se centró en los siguientes temas: Cobertura universal de salud, Respuesta ante emergencias y Escasez de medicamentos y vacunas. El propósito fundamental de esta reunión es salvar 29 millones de vidas para el año 2023

Cabe mencionar que el director general de la OMS tiene apenas un año en el cargo y ya se ha reunido con los ministros de Salud de los países más ricos, y ha logrado apoyos financieros fundamentales para la lucha contra la reaparición del brote de ébola en África y ha mantenido en su agenda política la idea de la cobertura universal de salud. La Asamblea Mundial de la Salud se inauguró con el telón de fondo de un nuevo brote de ébola, como un claro recordatorio de que los riesgos sanitarios pueden surgir en cualquier momento, y que la fragilidad del sistema de salud de un país representa un riesgo para el resto del mundo.

En su discurso inaugural, el doctor Tedros mencionó que es preocupante que demasiadas personas sigan muriendo por enfermedades prevenibles, y que, además, sean empujadas a la pobreza para poder pagar sus gastos en salud. Las estadísticas de la OMS en materia de salud destacan que se han logrado avances notables hacia los Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS), aunque en otras los progresos se han estancado. Los datos oficiales señalan que menos de la mitad de la población mundial recibe todos los servicios de salud que necesita; en 2016, murieron diariamente 15 mil niños antes de cumplir los cinco años; 13 millones de personas mueren cada año antes de cumplir 70 años por enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer, la mayoría de ellas en países de ingresos bajos. En 2010, según la OMS, casi 100 millones de personas incurrieron en gastos de bolsillo para pagar los servicios de salud y fueron empujadas a situación de pobreza extrema.

De los temas a tratar por la OMS en esta semana, hay en particular dos que son relevantes para la salud pública de México: escasez mundial de medicamentos, vacunas y el acceso a ellos. Y, desde luego, el Acceso Universal al Sistema de Salud. Ambos temas se interrelacionan entre sí desde mi punto de vista. No hay manera más simple de ejemplificar que aunque una persona tiene derecho a la salud es muy distinto que tenga acceso a ella, particularmente cuando no puede tomar los medicamentos indispensables para atender su salud.

Uno de los problemas más recurrentes de los servicios estatales de salud es la dificultad que enfrentan para surtir completamente las recetas de los pacientes atendidos. Cabe mencionar que la principal fuente de financiamiento para la compra de medicamentos es a través del presupuesto federal y en menor escala con los presupuestos de cada estado. El problema radica en que las licitaciones son complejas y prolongadas. Cada entidad federativa compra de manera individual y pocas se adhieren a la compra consolidada que hace el IMSS junto con el ISSSTE. Con frecuencia se declaran desiertas las licitaciones, lo que implica reiniciar todo el proceso. Y en ocasiones se determina hacer compras directas que afectan financieramente a los programas y limitan las condiciones de compra.

La OMS ha estimado que un tercio de la población no tiene acceso a los medicamentos más necesarios. Lograr el adecuado uso y acceso a los medicamentos son temas prioritarios para mejorar la calidad de la atención médica y la salud de la población de México. Y no digamos el abasto oportuno de las vacunas, que son la fuente principal para prevenir enfermedades. Los gastos de bolsillo de los pacientes se derivan del hecho de que los gobiernos no asignen recursos financieros suficientes al suministro de medicamentos para tratar las enfermedades prevalentes en la mayoría de la población.

La Asamblea termina el día de hoy con algunas conclusiones importantes: mantener el cerco y la vigilancia sanitaria ante la posible extensión del brote de ébola a zonas urbanas, en virtud de que ya se inició la vacunación de poblaciones de alto riesgo en la zona más afectada de la República del Congo. También se tomaron decisiones de corto plazo para resolver la escasez mundial de medicamentos y vacunas, mediante la elaboración de un plan que se revisará en 2019. Y, finalmente, se trataron también aspectos de salud pública, innovación y propiedad intelectual, que son temas que están orientados hacia nuevos productos para combatir enfermedades que afectan a los países en desarrollo. El secretario de Salud de nuestro país participó en la sesión plenaria sobre la cobertura sanitaria universal, y en la comisión sobre Enfermedades no Transmisibles, que es la carga de la enfermedad en México.

Maestra en Salud Pública

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