Un quinto piso complicado

Este año se cumplen 50 años del Tianguis Turístico, subirá al “quinto piso” y no está confirmada la asistencia de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Si va o no será una señal de la relevancia que le da la mandataria al turismo; también al evento, que llega en un año complejo con la guerra de EU e Israel contra Irán y los efectos en el precio de la turbosina; el asesinato de El Mencho y ahora el ataque en Teotihuacan.

Una buena noticia es que Antonio Cosío, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) sí será uno de los oradores en la inauguración, con lo que se abre la oportunidad de renovar la relación entre el gobierno y los empresarios.

También genera expectativas el Foro de Inversión Turística del lunes; y a media semana habrá un coctel en el fuerte de San Diego, pero no habrá ni grandes fiestas ni comidas.

También se abrirá un marketplace digital, para que las empresas turísticas pongan en línea algunas ofertas durante el Tianguis; una idea original que podría prevalecer de acuerdo a los resultados.

DIVISADERO

Casi tan grave como el ataque del lunes en Teotihuacan es que México siga sin contar con una estrategia de contención de crisis para el sector turístico.

En 2017 otro desquiciado disparó desde un hotel en Las Vegas a los asistentes a un concierto y provocó 57 muertos y casi 500 heridos; sin embargo, el principal destino turístico de la Unión Americana hizo un buen manejo de crisis y la caída de visitantes fue mínima.

Para contextualizar el problema ante la opinión pública mundial hubo un vocero principal y otros para los diferentes mercados; la información fluyó inmediatamente y con transparencia, la masacre se olvidó en meses y con un costo acotado.

Con el asesinato de El Mencho, negar que hubo una crisis de seguridad no evitó que en marzo se registrara una baja en la llegada de estadunidenses de más de 14% contra el mismo mes del año previo, concentrada en Puerto Vallarta.

Hoy las imágenes de la masacre en la Pirámide de la Luna dicen la palabra “México” y éste sería el momento de explicar el problema, dar estadísticas sobre los pocos crímenes de este tipo que ocurren en el país y deslindarlo del crimen organizado.

Creer que la solución fue llevar el asunto a La Mañanera puede terminar en nuevo ajuste en la llegada de viajeros internacionales y el Mundial de Futbol toca la puerta.

Clavitos. Quien visite el salón Portes Gil de la Secretaría de Turismo, en el noveno piso del edificio de Mazaryk, verá unos clavitos en lugar de los bocetos a lápiz de cada uno de los exsecretarios de Turismo.

Josefina Rodríguez, titular de la dependencia, está renovando ese espacio para que se convierta en el centro de reuniones de Sectur, con buen diseño y tecnología.

A nadie le importan los dibujos y la mayoría de los políticos que pasaron los develaron en reuniones sencillas con sus colaboradores cercanos.

Sólo Miguel Torruco y su ego magistral fueron capaces de invitar al exsecretario general de ONU Turismo, Zurab Pololikashvili, para colocar el cuadro dándole al mexicano un premio más falso que el que le otorgó Infantino, el presidente de FIFA, a Donald Trump por sus esfuerzos por la paz.

Menuda decepción se llevará ahora Torruco cuando descubra que de Miguelito sólo quedó un clavito…