Presidencia prepara anuncio para combatir el sargazo

La gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por Quintana Roo la semana antepasada tuvo como antecedente un acercamiento de Inverotel, que agrupa a los hoteles de capital español, debido a los retos que enfrenta el turismo en esa entidad.

Este lunes las diversas asociaciones del Caribe mexicano conversarán para llevar un compromiso a Palacio Nacional el próximo 30 de julio, donde el gobierno federal, a través del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), cuyo titular es Sebastián Ramírez, presentará el programa de contención del sargazo.

Está claro que la Secretaría del Medio Ambiente, que lleva Alicia Bárcena, está impulsando la compra de unas embarcaciones en Europa para “capturar” esa alga antes de que llegue a las playas.

El tema será de euros y pesos, pues no sólo el gobierno federal enfrenta un año de estancamiento económico, sino que ha bajado la llegada de turistas internacionales por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el alza de la turbosina y la escasez de asientos aéreos, lo que está afectando las finanzas de las empresas.

El problema del sargazo afecta también a Miami y diversos destinos del Caribe y tiende a crecer con el tiempo.

Es la primera vez del sexenio que un problema turístico llega a la máxima sede del Poder Ejecutivo y al que la presidenta Claudia Sheinbaum le dedica atención directamente.

DIVISADERO

Ficción y realidad.— Uno de los países que tuvo una gran exposición por el Mundial de futbol fue Cabo Verde, un pequeño país africano.

Hubo millones de posteos en las redes sociales manifestando el interés de los viajeros por visitar esa suerte de David, que entre otras hazañas logró empatar a ceros con Goliat, es decir con España, que a la postre resultó campeón del mundo.

Curiosamente, la empresa más grande de Cabo Verde es Riu, la cadena de hoteles española que tiene 4 mil 649 cuartos en sus seis hoteles de Barlovento y Sotavento.

Cualquiera se podría imaginar que, con tanta atención mediática, las reservaciones estarían subiendo como la espuma; pero resulta que este mes de julio la ocupación fue de 80%, similar a la del séptimo mes del año pasado.

Además, se mantuvo el origen de los viajeros, pues poco más de 50% provienen de Gran Bretaña y el resto de otras partes.

Cabo Verde es uno de los países más estables políticamente hablando de África, pues no ha sufrido ni guerras civiles ni golpes militares, como muchos otros, y de allí las inversiones europeas.

Aunque tampoco tiene grandes atractivos, salvo tres o cuatro platillos locales; algunos géneros musicales como la morna, el funaná y el batuque, además de largas playas en la Isla de Sal y otras de vegetación exuberante en Boa Vista.

Este año ha sido complicado para los viajes en el mundo por la guerra que le declaró al señor Trump a Irán, así es que en Cabo Verde hay más reservaciones de última hora, pero la mencionada cadena Riu no tiene indicios de que habrá un boom o algo parecido.

Tampoco están planeando una campaña para invitar a los viajeros, vinculándola con el fenómeno del Mundial; así es que, veremos si en los próximos meses las autoridades de turismo de Cabo Verde y los hoteles logran capitalizar o no el hecho de que ese país haya logrado destacar en el panorama del futbol mundial.