Texto, subtexto y contexto
Dilucidar el subtexto implica interpretar y encontrar el significado más allá de lo escrito con inferencias que, a veces, se derivan del contexto, no del escrito en sí mismo. Este alegato viene a cuento por el debate que desató en los medios la publicación de la SEP de Un libro sin recetas, para la maestra y el maestro como parte de la batería textos y noveles que propone la Nueva Escuela Mexicana.
Recuerdo el curso de ética en mis años de preparatoria. El profesor Héctor García Calderón era un erudito, abogado de formación, filósofo por vocación. En una clase, discurseó sobre el texto y el subtexto. En el primero no hay bronca, es lo escrito, pero sí en el subtexto. Si recuerdo bien, éste se refiere a nociones, euforias y desasosiegos virtuales o supuestos dentro del argumento redactado. Dilucidar el subtexto implica interpretar y encontrar el significado más allá de lo escrito con inferencias que, a veces, se derivan del contexto, no del escrito en sí mismo.
Este alegato viene a cuento por el debate que desató en los medios la publicación de la Secretaría de Educación Pública de Un libro sin recetas, para la maestra y el maestro como parte de la batería textos y noveles que propone la Nueva Escuela Mexicana. El título evoca el libro de Paulo Freire, El maestro sin recetas, donde explica los métodos para enseñar lectoescritura, que son necesarios, pero insuficientes. Aboga por el diálogo para que los alumnos aprendan a leer y que, tanto ellos como los educadores, desarrollen su capacidad de conocimiento y de creación de significados.
La contienda sobre el texto del libro de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin embargo, no es por las sugerencias de método, sino porque las recomendaciones que hace a los maestros para no depender, en exclusiva, de los libros de texto. El enojo de un sector es porque encomienda a los docentes leer El capital, de Karl Marx, y ¿Qué hacer?, de Vladimir Ilich Lenin. Pero no es la única gresca. También por el enfoque comunalista que, de acuerdo con la interpretación de Gilberto Guevara Niebla, intenta imponer un modelo educativo con tintes autoritarios ideológicos, sectarios y alejado de la realidad mexicana; lo que es preocupante (Reforma, 6/II/23). Este es el subtexto, no lo expresa el escrito, pero la deducción es lógica.
Asimismo, Guevara Niebla y otros académicos critican al presidente López Obrador y a la SEP por acomodar a Sady Arturo Loaiza Escalona al frente de la Subdirección de Materiales Educativos. Tal vez, el personaje en sí no importe mucho, pero, en el contexto político vigente, que haya sido funcionario en el gobierno de Maduro en Venezuela, acaso insinúe los tintes autoritarios y sectarios.
A pesar del avance de los medios digitales, la práctica docente contiene tradiciones sólidas; una de ellas es el uso de los libros de texto como instrumentos privilegiados para la enseñanza. Esta práctica enaltece el trabajo en el aula. La propuesta comunalista de la SEP pretende desplazar al salón de clases como el sanctum de la educación.
Si bien el texto del artículo 14 de la Ley General de Educación dice que se debe “concebir a la escuela como un centro de aprendizaje comunitario en el que se construyen y convergen saberes, se intercambian valores, normas, culturas y formas de convivencia en la comunidad y en la Nación”, el subtexto implica lo contrario, que el aprendizaje comunitario es más importante que las tareas escolares. Es más, según el contexto narrativo del Presidente y funcionarios de la SEP, las fiestas del pueblo tienen el mismo valor que materias fundamentales como español y matemáticas.
En suma, pienso que la recomendación a los maestros a que lean a Marx y Lenin no pasa de ser eso, una sugerencia. Además, también recomienda que lean a Descartes, Rousseau, Rodó y, por supuesto, a Freire. Sospecho que no provocará euforia ni desasosiego en los docentes; su práctica y tradiciones son resistentes a la propuesta comunalista.
Los maestros quieren actualizarse, pero, como lo documentan colegas de la investigación educativa, desean que los cursos de capacitación sean guías para mejorar su práctica en el aula (texto), no en la comunidad (subtexto). El contexto político influye, pero no mucho.
