No sólo son los textos
Hoy nadie sabe en México cuál es el desempeño de alumnos, docentes y burocracia.
La nueva generación de libros de texto gratuitos acaparó el foco en el debate de política educativa en la plaza pública. Dejó a un lado —no desterró— asuntos de trascendencia como aprendizaje de alumnos, formación —y reclutamiento— de maestros y el financiamiento. El tema ausente, rendición de cuentas, trama importante en el pasado reciente.
Tanto organismos intergubernamentales, en particular la Unicef y la Unesco, como organizaciones de la sociedad civil en México argumentan, cada vez más y con más evidencia, que la secuela de covid-19 en el rezago en los aprendizajes —y hasta pérdida de conocimientos— en los alumnos es grave. Critican al gobierno de la Cuatroté y a la Secretaría de Educación Pública por no poner atención a un problema tan arduo. Pero la SEP no se conmueve, le vale. Vamos, ni siquiera toma en cuenta las sugerencias de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación.
La SEP tampoco hace mucho por mejorar las escuelas normales; las promesas de campaña y de comienzos de la Nueva Escuela Mexicana de que la formación docente y actualización de los maestros en servicio serían prioritarias, resultaron palabras huecas. Lo mismo que el fortalecimiento de la Universidad Pedagógica Nacional. Lo que sí hizo este gobierno fue desvanecer cualquier método de reclutamiento que tenga algo que ver con mérito y buen desempeño.
Las palabras del nuevo artículo 3, de que el ingreso de docentes al servicio será con base en criterios “públicos, transparentes, equitativos e imparciales y considerarán los conocimientos, aptitudes y experiencia necesarios para el aprendizaje y el desarrollo integral de los educandos” es letra muerta. Lo que gobierna es la basificación de interinos, 903 mil dijo el presidente López Obrador en su Quinto Informe de Gobierno. Pero nadie sabe cómo lograron el interinato. Aunque sospecho que los líderes sindicales tuvieron mucho que ver.
El viernes pasado, el secretario de Hacienda entregó el Paquete Económico 2024 a la Cámara de Diputados. Entre otras cosas prevé el fortalecimiento del sector educativo, pero al parecer la mayor parte de los recursos será para becas y el programa estrella, La Escuela es Nuestra, el campeón de la opacidad. Veremos si en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2024 se incrementa en algo los 85 pesos per cápita dedicados a actualización y capacitación del magisterio. No soy optimista.
Sí, el gobierno de Enrique Peña Nieto puso abundante carga en la evaluación de docentes y alumnos, también en evaluar programas y escuelas. Quería sembrar la noción de rendición de cuentas, importada de experiencias internacionales fue muy rápido y en contra de una cultura de opacidad. La Cuatroté acabó con esa idea por ser neoliberal, conservadora y quién sabe cuántas cosas más, pero hoy nadie sabe en México cuál es el desempeño de alumnos, docentes y burocracia. Bueno, el de la burocracia sí, es mediocre.
Y sí, hay que continuar con el debate sobre los libros de texto.
