Neoliberalismo y gestión escolar
Aunque no comparto del todo su enfoque, reconozco el rigor de su trabajo y su habilidad para llevar por un camino lozano al lector de su tesis de doctorado en ciencias sociales, Culturas de gestión escolar y neoliberalismo: La práctica directiva cotidiana. Lucía Paredes, Lucy, como le dicen de cariño, efectuó un trabajo minucioso...
A pesar de los esfuerzos de diferentes gobiernos de cambiar las tradiciones de las escuelas mexicanas, aún persisten ciertos rasgos que no pudieron modificar ni el neoliberalismo ni la oratoria de la Cuarta Transformación. Sí, hay cambios y son perceptibles desde la década de los 90. Pero la costumbre domina en el hacer profundo de directivos de educación básica. Es la síntesis de un argumento complejo y bien documentado que ofrece Lucía Paredes Rojas.
Aunque no comparto del todo su enfoque, reconozco el rigor de su trabajo y su habilidad para llevar por un camino lozano al lector de su tesis de doctorado en ciencias sociales, Culturas de gestión escolar y neoliberalismo: La práctica directiva cotidiana. Lucía Paredes, Lucy, como le dicen de cariño, efectuó un trabajo minucioso de revisión de bibliografía, trabajo de campo y muchas horas de escritura para entregar una tesis de distinción académica y compromiso político en la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, hace menos de un mes.
Lucy despliega un aparato de análisis donde el neoliberalismo parece una fuerza irresistible, con símbolos atractivos, como el de la sociedad del conocimiento, pero que, en la práctica, persigue fines de desarrollo económico bajo la lógica del capital y, en el terreno de la administración pública, la nueva gerencia pública, como instrumento de control con enfoque empresarial. Analiza el papel de los organismos intergubernamentales y su influencia en los sistemas educativos nacionales en busca de la eficacia organizativa. En ese enfoque, se concibe al director de escuela como gerente.
En el argumento de la tesis destaca el punto de la continuidad orgánica del proyecto neoliberal en los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, donde coinciden, al menos en las propuestas, en los principios de calidad, descentralización, autonomía y la importancia de la práctica directiva. Para sustentar sus conjeturas, Lucy hizo trabajo de campo —con el uso de métodos etnográficos— en tres escuelas de Tláhuac, en la Ciudad de México. Apunta que el sentido común —no las directivas de la Secretaría de Educación Pública— imprimió lo que era correcto en la política educativa. Su indicio: “En la cotidianeidad se observó que la función directiva ejecuta una mediación entre comunidad, escuela y sistema, concibiendo una gestión escolar específica que caracteriza a la vida escolar”.
Y, con ese equipaje intelectual, Lucy escribió historias de vida junto con los sujetos de su estudio, los maestros Antonio y Javier y la maestra Cecilia. Es la parte más brillante de su documento. Narran cómo llegaron a la dirección de la escuela, lo que ganaron y perdieron, sus pleitos con las normas y cómo figuraron maneras de hacer/deshacer el juego del otro. Los tres encontraron formas de subvertir las reglas preestablecidas como posibilidad de resistencia y practicaron el arte de hacer jugadas, según las circunstancias que viven. Sin embargo, mantuvieron su propósito de que sus maestras y maestros hicieran su trabajo, se preocuparan por sus alumnos y su aprendizaje.
Evidencia que los directivos maniobraron las normas oficiales de diversas maneras y construyeron culturas de gestión que mostraron creaciones humanas entretejidas con las realidades sociales. También narra que las consignas neoliberales sobrevivieron la retórica de la Cuatroté. “Los entretejidos de significados dan fuerza al vínculo capital-empresa-competencia porque se apremia al capital humano para colocar a los estudiantes en una mejor posición social. Sucedido por la subjetividad neoliberal, que los directivos fueron encarnando y concretada en su mediación directiva”.
Lucía Paredes Rojas sostiene que su tesis fue una construcción colectiva y, antes de presentarla ante un jurado, la compartió con directivos y personal de las escuelas de Tláhuac que la acompañaron en el recorrido. Y, sí, hay propuestas y retórica de cambio, pero en lo fundamental, la gestión escolar se sostiene con símbolos y tradiciones perdurables. Espero ver Culturas de gestión escolar y neoliberalismo convertida en libro en plazo breve. Felicidades, Lucy.
