Ideología y pragmatismo en la política educativa
Si bien el nuevo alto funcionariado no decretó la muerte de los libros de texto ni adoptó los de la CNTE más allá de sus enclaves, admitió que en las escuelas directores y profesores decidieran qué materiales utilizar (los libros de texto tradicionales se podían bajar de la red) y permitió grados de autonomía de las escuelas privadas
De acuerdo con Fan Guorui and Thomas Popkewitz, la política educativa incluye, entre otras particularidades, códigos de conducta, tanto de los funcionarios encargados de conducir la educación pública y de otros personajes, como los líderes sindicales. Esos códigos no son estáticos ni normativos, por lo general, los actores políticos navegan entre pragmatismo e ideología.
El pragmatismo y la ideología no son dicotómicos. Un alto funcionario de la Secretaría de Educación Pública puede postular que es un defensor de la Cuarta Transformación, considera que es la suma del pensamiento de avanzada que se sustenta en el humanismo mexicano. Pero al mismo tiempo tiene que aplicarse para que el sistema escolar funcione y tomar en cuenta demandas de padres de familia, de la opinión pública y de las y los docentes, más todavía de los líderes de las corrientes que pueblan al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Los académicos que estudian el provenir diseñan escenarios sobre lo que sucedería bajo el supuesto de cambios en el contexto político, los usos y costumbres y la voluntad de los actores. En circunstancias concretas puede haber coincidencias, en otras discordias. Con base en la propuesta de Michel Godet y Philippe Durance presento el resumen de tres escenarios posibles de cómo pudiera ser la política educativa en el segundo tramo de la Cuatroté. Dos extremos, ideología y pragmatismo, y otro intermedio.
* Ideología intensa. Con base en la legitimidad que le otorgaron las urnas y con las reformas constitucionales que finiquitaron la independencia del Poder Judicial y la supresión de organismos autónomos, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se embarcó en la construcción del segundo piso de la Cuatroté. El sector educativo marchó a paso redoblado con el plan de estudios y marco curricular de 2019. La educación comunitaria encajó con los materiales que producen los integrantes de la CNTE en varios estados y se exportaron a otras entidades.
La política educativa fue campo de batalla. Las escuelas particulares, asociaciones de padres de familia y organizaciones de la sociedad civil protestaron a lo largo y ancho del país. También docentes de la facción mayoritaria del SNTE se inconformaron por la “ideologización” de la educación. Resultado: la educación pública se empantanó.
* Pragmatismo rampante. Los nuevos jefes de la SEP aceptaron la consigna de evitar al máximo el conflicto. En consecuencia, los liderazgos del SNTE y la CNTE avanzaron en sus demandas. Permitió que la Coordinadora colonizara las dependencias de educación pública en su territorio y regir en las normales. La facción institucional (cuyo líder moral es el senador Alfonso Cepeda Salas) aceptó las reglas, pero insistió en gobernar en la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros y colonizar parte de la baja burocracia del sistema educativo mexicano. Además, ambas facciones recuperaron el control que tenían sobre las plazas magisteriales y la trayectoria profesional de los maestros. Hubo menos conflicto, pero los indicadores del sector no mejoraron.
* Política flexible. Si bien el nuevo alto funcionariado no decretó la muerte de los libros de texto ni adoptó los de la CNTE más allá de sus enclaves, admitió que en las escuelas directores y profesores decidieran qué materiales utilizar (los libros de texto tradicionales se podían bajar de la red) y permitió grados de autonomía de las escuelas privadas. Aunque implantó reglas y algo de transparencia, aceptó cogobernar en la Usicamm con las corrientes del SNTE, pero mantuvo la rectoría en la administración de las plazas y la trayectoria profesional de los maestros. No hubo tanto apremio, sólo la movilización periódica de la CNTE.
¿Cuál de estos escenarios le parece más probable? Pronto comenzarán a despejarse las incógnitas.
Referencias:
Fan, G. y Popkewitz, T. (2020). Handbook of Education Policy Studies: Values, Governance, Globalization, and Methodology. Singapore: Springer.
Godet, M., y Durance, P. (2007). La caja de herramientas de la prospectiva estratégica: problemas y métodos. Prospektiker Instituto Europeo de Prospectiva Estratégica.
