El prontuario de la OCDE

Un buen punto. Las mujeres están sobrerrepresentadas en la educación terciaria y la brecha aumenta en la mayoría de los países. En México, 54% del estudiantado de enseñanza superior son mujeres, frente a 56% en la OCDE.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos es algo más que un organismo intergubernamental. Tiene influencia política en muchos países, a grado tal que parece un actor interno (soft power, apunta Joseph S. Nye Jr. en The Changing Nature of World Power). La publicación anual del Panorama de la educación (Education at a Glance) marca la capacidad de la OCDE de formular políticas para la educación. El Panorama incluye consejos sobre cómo acrecentar los indicadores, fórmulas para hacer más eficiente el gasto, recomendaciones sobre la preparación de los profesores y se embarca en sugerencias sobre transparencia y rendición de cuentas. La mayoría de sus estudios se basa en la teoría del capital humano y en la instrucción para el trabajo.

La OCDE publicó la semana pasada el Panorama y lo difundió a escala global, por lo pronto, sólo en inglés. El informe hace patente que las políticas de educación tienen antecedentes (son procesos dinámicos) y son sujetas a factores externos que las definen o limitan. Al interpretar los indicadores, toma en cuenta componentes demográficos, socioeconómicos y políticos característicos de cada nación. También las peculiaridades de los estudiantes, como sexo, edad, estatus socioeconómico o bagaje cultural.

En la nota para México, la OCDE entresaca y compara su política educativa con la media de los países miembros, en un sinnúmero de territorios. Destaco algunos.

En México, 0.4% de los estudiantes de primaria, 0.5% de los de secundaria y 10.6% (aquí está la bronca) de los de media repiten cursos. La media de la OCDE es de 1.5% en primaria, 2.2% en secundaria y 3.2% en la media.

En casi todos los países de la OCDE, la mayoría de los jóvenes de 15 a 19 años están matriculados en la educación, a pesar de que la escolaridad obligatoria suele terminar antes de los 19. En México, 68% de los jóvenes de 15 a 19 años están inscritos a escala nacional, pero en Chiapas sólo 55%.

En el conjunto de la OCDE, 63% de los estudiantes con título universitario lo hicieron en centros públicos. En México, la proporción de graduados de licenciatura de instituciones privadas aumentó de 36% a 57% entre 2013 y 2022.

El gasto anual promedio por estudiante de la educación primaria a la terciaria (incluye investigación y desarrollo) en México es de 3 mil 513 dólares, en comparación con un promedio de 14 mil 209 dólares en los países de la OCDE. El gasto por estudiante es de 2 mil 933 dólares en primaria, 3 mil 130 dólares en secundaria y 6 mil 093 en educación superior. México gasta 4.2% de su producto interno bruto en educación (en 2015 gastó el 5.1). Esta cifra es inferior a la media de la OCDE de 4.9%. La parte fea: “La educación de la primera infancia recibe mucha atención en los últimos años debido a su importancia, especialmente para los niños de familias desfavorecidas. En México, la inversión pública en educación preescolar en relación con el PIB cayó 18% entre 2015 y 2021. En la OCDE, aumentó en promedio 9% durante este periodo” (p. 5).

Un buen punto. Las mujeres están sobrerrepresentadas en la educación terciaria y la brecha aumenta en la mayoría de los países. En México, 54% del estudiantado de enseñanza superior son mujeres, frente a 56% en la OCDE. Las mujeres también tienen más probabilidades que los hombres de completar la licenciatura, la brecha es mayor entre los graduados. Sin embargo, sólo 15% de las mujeres que acceden a la educación superior estudian campos relacionados con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, mientras que sólo 7% de los hombres estudian carreras relacionadas con la educación.

El Panorama, con todo y sus sesgos, ofrece pistas acerca de cómo pudiera mejorarse. En muchos países, sean o no miembros de la OCDE, los toman en cuenta. Aquí sólo la prensa, académicos y organizaciones civiles. El gobierno las ignora. En México la OCDE carece de soft power.

RETAZOS

¡Que el futuro gobierno de la Ciudad de México fortalecerá la educación de la primera infancia y reabrirá los Cendis! ¿Será el comienzo de una revisión de la política educativa de la Cuatroté? Pronto se verá si sólo es una declaración de buenas intenciones.

Temas:

    X