Aurelio Nuño y Marx Arriaga contienden
El programa duró 30 minutos y discutieron más: los modelos educativos, las consultas y no consultas, las pifias que se achacan unos a otros. Marx Arriaga rebatió la reforma del gobierno de Peña Nieto por provenir de la OCDE, el FMI y el Banco Mundial
Cuando el debate está perdido, la calumnia es el arma del perdedor.
Sócrates
Es tiempo de elecciones y polarización, pero hay pocos enfrentamientos directos entre actores, los debates se dan en redes y medios. No obstante, Marx Arriaga, director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública y quien no aspira a un puesto de elección, aceptó polemizar con Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública y candidato a diputado por el frente opositor. López-Dóriga los invitó a debatir y contienda hubo.
La polémica fue en el programa del comunicador en Radio Fórmula el martes de la semana pasada. Fue rico en matices y enfrentamientos en serio. Alguien comentó que, en realidad, quien debería de entrarle al quite por la Cuatroté debería ser la secretaria de Educación Pública, Leticia Ramírez Amaya, pero ella nada más aparece en espacios controlados. Y, sí, Marx Arriaga, junto con Luciano Concheiro, son quienes exponen más los proyectos e ideología de la Cuatroté para la educación.
Desde mi perspectiva, Nuño fue mucha pieza para Arriaga. El exsecretario llegó preparado, con datos oficiales y empotró la agenda de inmediato. No escatimó palabras para señalar que hay una contienda entre dos visiones distintas y contradictorias sobre la educación en México. La que él defiende es que la educación debe impulsar la libertad y la creatividad, el título del modelo educativo que él propuso en 2017. En cambio, el enfoque del gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretende educar para la sumisión y el control sobre niñas y niños. De inmediato atacó, con cifras, que el gobierno actual impulsa una “privatización silenciosa”. “La pérdida del gasto educativo ha sido brutal. En 2017, cuando era secretario de educación, el presupuesto federal de educación equivalía a 3.1 por ciento del PIB, hoy es 2.7 por ciento, seis años después”.
Marx Arriaga respondió que era mentira y que no ofrecía pruebas, pero él tampoco dio detalles. Nuño expuso que enviaría las cifras de inmediato (para quienes deseen ver los datos: SEP. 2024. Principales cifras del sistema educativo nacional: 2022-2023 y de los años anteriores). La parte ríspida vino cuando Arriaga respondió a qué clase de libertad se refería Nuño. Refirió las protestas de los maestros (pero olvidó decir que la mayoría de los reclamantes eran de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y que también protestan contra el gobierno que él representa). “¿De qué libertad habla?”, dijo Arriaga, “utilizar la normativa como un garrote para tratar de atacar el magisterio. Está hablando de un modelo educativo de pruebas estandarizadas, en libros de texto estandarizados, donde no había libertad para la creatividad, los únicos que tenían libertad eran los empresarios de la educación que se hacían ricos. Esa libertad es a la que nos referimos”. También lo acusó de criminal por lo de Ayotzinapa y Nochixtlán.
El programa duró 30 minutos y discutieron más: los modelos educativos, las consultas y no consultas, las pifias que se achacan unos a otros. Marx Arriaga rebatió la reforma del gobierno de Peña Nieto por provenir de la OCDE, el FMI y el Banco Mundial, que algo hay de eso, pero la Cuatroté tampoco es ultranacionalista, importa nociones de los enfoques comunitarios de Europa y las epistemologías del sur.
La porción más candente y sobre la que tal vez hay que continuar discutiendo, es sobre el regreso de los líderes del SNTE al control de la trayectoria profesional de los maestros. Según Nuño, el gobierno le regresó esa prerrogativa a los líderes que promovieron la herencia y compraventa de plazas que terminó el Servicio Profesional Docente y que eliminó este gobierno. Arriaga mostró orgullo por los más de 900 mil trabajadores interinos basificados, pero no mencionó quiénes los designaron como interinos. Lo que sí parece un hecho es que los líderes del SNTE ya la hicieron en este gobierno y recuperaron muchas de sus canonjías.
En fin, fue un buen programa, aunque el debate no estuvo parejo, a datos se respondió con ofensas, como llamar mentiroso a Nuño. Presiento que, no obstante que Marx Arriaga dijo que sí, ya no habrá otro encuentro.
