Los grandes atletas más allá del futbol
México tiene grandes atletas a nivel mundial, muchos de ellos entre los mejores 15 del mundo. Estos grandes deportistas han sido descuidados e ignorados por los mexicanos, gobiernos, medios de comunicación, anunciantes y muchos federativos. Son pocos los anunciantes y empresarios (¡cómo se extraña a Carlos Bremer!) que apoyan a quienes dejan el nombre del país muy en alto
El deporte más popular en México, tanto por número de jugadores registrados como por aficionados, es el futbol. Es de esperarse: los tres canales deportivos de mayor audiencia saturan sus programaciones con este deporte. Los anunciantes pagan millones a jugadores para ser portavoces. Los derechos que pagan las televisoras para transmitir los partidos locales y los de la selección nacional se cotizan en millones de dólares, al igual que los salarios de muchos jugadores, superiores a las ligas de toda América Latina, incluyendo a los grandes del continente, Brasil y Argentina. No haré leña del árbol caído con la eliminación del Tri en la Copa América; ese trabajo es para los analistas del deporte en radio, prensa y TV, y para el público en general, donde, tanto directivos como jugadores serán juzgados sin ninguna consecuencia real.
México tiene grandes atletas a nivel mundial, muchos de ellos entre los mejores 15 del mundo en varias disciplinas. Estos grandes deportistas han sido descuidados e ignorados por los mexicanos, gobiernos, medios de comunicación, anunciantes y muchos federativos. Son pocos los anunciantes y empresarios (¡Cómo se extraña a Carlos Bremer!) que apoyan a quienes dejan el nombre del país muy en alto. Niños y adultos necesitan urgentemente modelos a seguir: individuos que comienzan siendo comunes y corrientes, para luego alcanzar la gloria, levantándose de fracasos, derrotas y teniendo todo en contra. Como lo define Joseph Campbell, son aquellos que recorren el “Camino del héroe”.
Estamos a 25 días del inicio de los Juegos Olímpicos; esta administración redujo el apoyo al deporte en general y abundan los conflictos entre algunas federaciones y la Comisión Nacional del Deporte (Conade) en contra de los atletas de alto rendimiento. A pesar de ello, se espera que más de 100 mexicanos, hombres y mujeres, participen en atletismo, natación, clavados, ciclismo, tiro con arco, surf, remo, pentatlón moderno, triatlón, natación artística, gimnasia rítmica, gimnasia artística, taekwondo, boxeo, ecuestres, tiro deportivo, vela, aguas abiertas, canotaje, lucha, bádminton, ciclismo de pista y ruta, esgrima, golf, halterofilia, tenis de mesa y velerismo. ¿Conoce alguno de estos deportes o a quienes nos representarán? Es una gran oportunidad de hacerlo, porque son parte de los mejores atletas del mundo, muchas de ellas mujeres. Nuestras atletas han ganado la mayor parte de las medallas en las últimas ediciones olímpicas.
Ellos competirán contra los mejores deportistas de cada país y algunos de ellos ganarán medallas, quienes se queden no lo hagan, terminarán siendo criticados por finalizar entre los primeros diez del mundo. Pero la mayoría quedarán mejor ubicados que el futbol en los últimos años. Por cierto, las contadas satisfacciones en el futbol olímpico se dieron con las medallas de oro —Londres 2012— y bronce —Tokio 2020— con equipos conformados por jóvenes menores a 23 años. Sin embargo, para los Olímpicos de este año no clasificaron los representativos varonil ni femenil, otra muestra del declive organizacional de años en este deporte.
México no es potencia en futbol, pero sí lo es en clavados, tiro con arco y taekwondo, todos con posibilidades reales de ganar medallas. Los pentatletas, las nadadoras sincronizadas, algunos atletas de pista, boxeo y gimnasia tendrán grandes posibilidades; ya veremos qué otros nos darán grandes satisfacciones. La mayoría de ellos no cuentan con los recursos necesarios para competir contra los mejores del mundo, sin embargo, lo hacen. Su disciplina, tesón, hambre de triunfo, sus familias, amigos y, sobre todo, sus corazones que no les caben en el pecho, los sacan adelante ante todas las adversidades económicas, sociales y hasta de sus propias federaciones y gobierno.
La mejor raquetbolista de todos los tiempos, Paola Longoria, es mexicana. Checo Pérez gana entre los mejores pilotos del mundo. Algunos de los mejores boxeadores de la historia, como Julio César Chávez, Sal Sánchez, Barrera, Márquez, Finito López y el controvertido Canelo Álvarez han escrito con sangre las glorias de su talento. El “Toro” Valenzuela nos hizo soñar y Lorena Ochoa fue la mejor golfista del planeta. Nos faltan los Canto, Mercenario y los González, tanto como los Capilla, Mariles, Sorayas, Pedrazas, Marías del Rosario y Belemes.
Ya no tenemos un Hugo, un Rafa o un Borja en el futbol. Tal vez sea tiempo de darle un respiro al balompié para apoyar a los mejores atletas que tiene México. A los que se parten el alma por un país que no los conoce y, aun así, los critica. Son lo mejor que tenemos.
