San Valentín moderno

La idea de amor en la actualidad se reduce a una simple transacción vacía, inmediata, fácilmente reemplazable.

Estamos en la última semana del mes del amor y la amistad y vale la pena revisar la historia detrás del 14 de febrero, misma que nos relata un joven llamado Valentín quien casaba a soldados con sus prometidas en las mazmorras de cárceles cuando el cristianismo fue prohibido, por ahí del siglo V. Una historia católica sobre un mártir que perdió su vida por amor a los demás, que se sacrificó para poder sellar el amor entre dos personas a través del matrimonio.

¿Qué diría san Valentín de cómo festejamos su día ahora?, pero sobre todo, ¿cuál sería su reacción al conocer cómo vivimos y entendemos el concepto de amor en nuestros días?

El concepto de este santo sobre el amor estaba estrechamente relacionado con las ideas de sacrificio, servicio, y, por supuesto, catolicismo. Hoy el amor poco tiene que ver con estas palabras, el contexto de inmediatez, la filosofía de “usa y tira”, propias del consumismo acelerado, más un alejamiento de la espiritualidad, nos ha dejado una idea de amor que se reduce a una simple transacción vacía, inmediata, fácilmente reemplazable en un mundo “lleno de opciones y posibilidades”. ¿Para qué comprometerse con una persona existiendo tantas que están al alcance de la mano (o de una aplicación móvil)?

Estas ideas falsas nos han llevado a hoy encontrar estadísticas como no solamente un porcentaje bajo de parejas que deciden contraer nupcias, sino un alto número de parejas que eligen divorciarse, la idea de amor se dibuja ahora como frágil, volátil y efímera, no vale la pena pensar en el largo plazo o en estrechar demasiado un vínculo afectivo.

En consecuencia, la tasa de natalidad en México se encuentra en sus niveles más bajos en los 50 últimos años, una mexicana tiene en promedio sólo 1.9 hijos. Esta decadencia del amor, sumada a un inestable panorama económico tiene como resultado esta estadística que traerá sus peores consecuencias en 50 años cuando la pirámide demográfica se quede sin juventud que sostenga a una sociedad vieja y ya no productiva, como ha sucedido en algunos países de Europa y el mundo.

Sin duda, el tema emocional y de salud mental juega un papel muy importante, no podemos dejar de ver el alarmante número de mujeres víctimas de violencia de género en en que, en la mayoría de los casos, el victimario es su pareja sentimental. Ya no es solamente el miedo o desinterés por el compromiso, también es un temor a sufrir donde se supone debe haber un lugar seguro.

Para ellos no hay tanto problema, pues como dice la frase “los hombres no lloran”, no lo hacen, pero se suicidan tres a cinco veces más que las mujeres. Hablemos claro, existe un tema de machismo que debilita el concepto de amor sano para ambos sexos y que nos aleja de relaciones funcionales y duraderas.

San Valentín estaría muy decepcionado de ver este panorama, pero, también podemos decirle que no todo está perdido. Existe también una tendencia al alza para eliminar los estigmas respecto a los procesos de terapia psicológica y psiquiatría, las generaciones más jóvenes están elaborando este estandarte prosalud mental que ha permeado poco a poco en generaciones de edad más avanzada para romper ideas caducas al respecto.

No podemos dejar de mencionar el movimiento y agenda feminista, que ha logrado abrirse paso en todos los espacios de actividad humana para defender el papel de la mujer y erradicar la violencia contra nosotras que, como ya mencionamos, se da en gran medida en relaciones de pareja, el movimiento tiene como objetivo no sólo eliminar la violencia, sino proponer relaciones más sanas e iguales para todos.

También son estas nuevas generaciones quienes están siendo creativas con las herramientas de comunicación, y ahora son cada vez más las personas que se conocen por medio de una aplicación o red social para comenzar una relación a distancia, que, en muchos casos, termina en matrimonio y requiere, sin duda, el doble de esfuerzo, compromiso, confianza y sacrificio, palabras que resonarían con san Valentín y tal vez le devolverían la esperanza.

Temas: