Cambio de estrategia

La comunidad musulmana de Reino Unido ha mostrado su descontento por las decisiones tomadas por las autoridades.

El lunes de 2 de septiembre se dio a conocer que el gobierno del Reino Unido retiraría la licencia de 30 contratos de armamento que sostenía con Israel, esto porque se revisarían las posibles consecuencias de su uso en crímenes de guerra en territorio Palestino, así lo dio a conocer el ministro de Asuntos Exteriores, David Lammy.

El gobierno liderado por Keir Starmer ha cambiado la forma de atender la situación en Oriente Medio, por una parte, seguirán apoyando a Israel de manera militar, ya que los contratos bajo investigación sólo son 30, de un total de 350. Por otro lado, regresará el apoyo a la financiación la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina (UNRWA, pro sus siglas en inglés).

Bajo el mandato de Rishi Runak, en enero de este año, se dejó de apoyar a la UNRWA por las acusaciones de la participación de trabajadores de esta agencia en los ataques de Hamás a Israel en octubre del año pasado. El Reino Unido junto con Estados Unidos eran los únicos dos países que no habían regresado el financiamiento, pero una vez que estudiaron los planes de la agencia, se determinó que su trabajo es imparcial y va dirigido a quienes más lo necesitan.

Los comentarios vertidos por el ministro David Lamm, en comparecencia en la Cámara de los Comunes, dejó varias interrogantes sobre el camino que el gobierno del Reino Unido tomaría en el conflicto, pues entre sus dichos destacan en donde hace mención de buscar la mejor solución para ambas partes y donde los palestinos tienen el derecho a la autodeterminación y seguridad.

Estos cambios realizados por parte del Reino Unido buscarán encaminar su liderazgo en la resolución de conflictos internacionales con la negociación de las partes, algo que podría verse complicado por la reciente decisión de someter a revisión los contratos que son sobre componentes de aparatos militares, helicópteros y drones, donde el gobierno israelí mostró su descontento.

El problema que se avecina a Starmer es por si cambia la postura sobre el apoyo de envío de armas a Israel o condena los ataques a población civil, donde su gobierno ha dicho que no se interpondrá en las órdenes de detención por parte de la Corte Penal Intencional (CPI) o por la posible resolución de la Corte Internacional Justicia (CIJ).

En un país multicultural y multiétnico como el Reino Unido, donde existe una comunidad grande de musulmanes, han mostrado su descontento por las decisiones tomadas por las autoridades, quienes buscan que el cese al fuego y el envío de armamento q

ue incremente el número de personas palestinas.

Starmer tiene dos opciones, buscar la solución del conflicto y prohibir el envío de más armamento a Israel o perder el voto de la comunidad musulmana en el Reino Unidos, quienes siempre han votado por el partido laborista, por mostrar una postura neutral ante el conflicto en Palestina.

Serán días complicados para el PM, quien tendrá que resolver de manera extraordinaria la decisión de continuar con el apoyo a Israel y evitar una posible investigación por parte de la CPI Y CJI por complicidad en crímenes de lesa humanidad.

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