¿Y las pruebas de golpismo?
Hemos destacado la falta de infraestructura hospitalaria, así como de personal médico y enfermería, además de medicamentos en los hospitales públicos, a pesar del heroico esfuerzo que realiza el personal en dichas instituciones para suplir esas deficiencias.
Acusan a los padres de niños con cáncer, mientras aumentan los fallecimientos y contagios por covid-19.
El subsecretario López-Gatell, responsable de las políticas de combatir la pandemia, al referirse a las manifestaciones de los padres de niños con cáncer por la falta de medicamentos, les imputa una narrativa de golpe y las conecta con la historia de golpes de Estado en Latinoamérica.
El subsecretario dice —sin pruebas— que se trata de grupos fomentados y fabricados (sic), con los grupos de derecha que se extiende más allá del país que están buscando la promoción de la idea golpista.
Las declaraciones del subsecretario son de tipo “cantinflesco” (porque no se le entiende nada) o de la “Chimoltrufia”, porque dice que no hay desabasto de medicamentos, pero después dice que están trabajando para conseguir tales medicamentos, los acusa de golpistas, pero se dice sensible a su causa.
Evidentemente no se trata de una declaración aislada de un servidor público cualquiera, sino del responsable presidencial para atender el principal problema de salud a nivel nacional, como el covid, y son prueba de la insensibilidad humana y desconocimiento de la realidad del gobierno federal.
Estas afirmaciones ocurren mientras los fallecimientos por el covid superaron los 230 mil, y los contagiados también superan los 2 millones y medio a pesar de que las estimaciones de instituciones académicas e investigación apuntan a un número mucho mayor.
Reiteradamente ha sido cuestionado el subsecretario de Salud porque el gobierno federal no asumió ni guio las medidas adecuadas desde el comienzo de la declaración de la pandemia de la Organización Mundial de la Salud.
En este mismo medio hemos destacado la falta de infraestructura hospitalaria, así como de personal médico y enfermería, además de medicamentos en los hospitales públicos, a pesar del heroico esfuerzo que realiza el personal en dichas instituciones para suplir esas deficiencias.
Lamentablemente estamos padeciendo y comprobando que el gobierno federal juega al ensayo y error con la salud de los mexicanos puesto que, sin trabajar en la eficacia de comunicación gubernamental del mensaje para implementar las medidas de prevención de contagios, se abren indiscriminadamente las actividades públicas y privadas.
En varias regiones del territorio nacional se incrementan precisamente los contagios y fallecimientos, mientras que, en otros países, incluso recomiendan el uso de cubrebocas al interior de los domicilios, mientras se estudian las nuevas variantes del covid.
Tanto el incremento de los contagios y fallecimientos por covid, como de la violencia en diferentes regiones del país demandan que el gobierno federal deje atrás el discurso beligerante, que genera confrontación y división social.
Una vez más se reitera que se requiere de acciones coordinadas entre los diferentes sectores sociales para atender estas problemáticas.
No obstante ello, el gobierno federal continúa la estrategia de distraer a la sociedad con títeres, mientras se esconden temas relevantes como los ataques al INE y el envío de la Guardia Nacional a la Sedena.
Cambiando a los consejeros electorales, entre otras reformas se pretende someter al INE, a pesar de que ha demostrado su utilidad y eficacia en los procesos electorales.
Por otro lado, la Guardia Nacional aún no termina de consolidar su eficacia preventiva ante las masacres y la violencia del crimen organizado, como lo hemos padecido en diversas regiones del territorio nacional, ni se ha logrado la eficiencia que se requiere en su participación en la investigación de los delitos en el nuevo sistema penal acusatorio, en el marco del nuevo régimen de derechos humanos.
Esta última situación ha sido evidente con las declaraciones y acciones intimidatorias en contra de la autonomía de los jueces federales.
Esos son los verdaderos temas nacionales de los que nos pretenden una vez más distraer.
